Pese a la narrativa de “primero los pobres”, lo cierto es que el rezago y a pobreza en la región sur del país se ha agravado en este gobierno encabezado por el presidente Andrés Manuel López Obrador y sus proyectos emblemáticos como la refinería de Dos Bocas y el Tren Maya, no representan opciones claras para detonar el desarrollo de esa región que representa focos rojos para el futuro de cerca de 42 millones de personas que habitan esa zona.

De hecho contrario al discurso oficial, al sur del país, llegan menos programas sociales que en el resto del país y 8 de cada 100 personas que nacen por debajo de la línea de pobreza y viven en esta región, permanecen pobres el resto de su vida.

Así lo advierte el reporte “El sur de México: atraso, brechas y abandono” elaborado por la organización “Signos Vitales” integrado entre otros por María Amparo Casar, Julio Frenk, María Elena Morera, Federico Reyes Heroles, Enrique Cárdenas, Salomón Chertorivsky donde se advierte que los apoyos sociales se han concentrado en la Ciudad de México a diferencia de la zona sur del país.

El Reporte muestra la preocupante realidad que ha vivido la región sur del país desde hace décadas y que ahora, “con la actual administración, ha empeorado”.

Revela que a los 12 estados que integran el sur del país, llegan menos programas sociales que en el resto del país: sólo 2.6 intervenciones por beneficiario.

Mientras que en la zona metropolitana de la Ciudad de México, los apoyos sociales se duplican (5.9), y también son mayores en el resto del país (3.1 intervenciones).

La región sur –agrega–sigue siendo la de menores ingresos: Siete de cada diez personas que viven en el sur no cuentan con un ingreso suficiente para adquirir la canasta básica para una familia de dos personas.

Desde hace años, quien nace por debajo de la línea de pobreza en el norte del país tiene 3.5 veces más posibilidades de salir de esa situación que uno que nace en la misma situación en el sur y lo peor es que la situación que no ha cambiado con la política social del actual gobierno de la llamada Cuarta Transformación.

Prueba de ello es que en el 2020, las mayores disminuciones de presupuesto se presentan precisamente en los estados más pobres del país: Chiapas, Guerrero, Oaxaca y Veracruz.

Esas entidades son a nivel nacional las de mayor pobreza y pobreza extrema dejando su acceso efectivo a la educación severamente limitado.

Los estados con mayor pobreza extrema en el país siguen siendo los del sur: Guerrero (último lugar) Chiapas (posición 31), Oaxaca (30), Veracruz (29), Tabasco (28) y Puebla (posición 27).

DESERCIÓN ESCOLAR

En el tema educativo a pesar de los esfuerzos federales por aumentar tanto el número de becas como los montos destinados a las mismas, la tasa de abandono escolar van en aumento.

La mayoría de las entidades federativas de la región sur registran tasas de abandono por encima de la media nacional (11.3%). Tal es el caso de Morelos (tasa de abandono de 15.6%), Oaxaca (13.7%), Campeche (12.5%) y Puebla (12.1%). A pesar de que la Cdmx fue la entidad con mayor apoyo social en becas para 2020, presentó una de las tasas de abandono más altas de la región sur y la zona metropolitana juntas (13.5%)

Campeche, Chiapas, Guerrero, Hidalgo, Morelos, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Tabasco, Tlaxcala, Veracruz y Yucatán son las 12 entidades que integran el sur del país, según este reporte con una población total de 41,769,700 millones de personas según el INEGI y representa un tercio del total del país (33.2%).

Esos estados sureños reportan un ingreso mensual inferior al promedio nacional (0,702) como fruto del trabajo.

Incluso Chiapas, Guerrero, Oaxaca y Veracruz se encuentran por debajo del promedio reportado para la región sur ($8,398 pesos mensuales por hogar según el INEGI.

Por su parte, la población indígena también percibe menores ingresos. De acuerdo al INEGI , se reportó un ingreso mensual de $3,407 pesos para un hogar de hablantes de lengua indígena y, por si fuera poco, las mujeres indígenas perciben al mes prácticamente la mitad ($2,463 pesos) de lo que ganan los hombres hablantes de lenguas indígenas ($4,240).

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