Ciudad de México, Junio 17.- Los linchamientos en México se han incrementado de manera alarmante en los últimos cinco años derivado de la crisis de autoridad, inseguridad e impunidad que se registra en nuestro país hasta alcanzar cifras que rondan más de 644 víctimas, fallecidas o lesionadas del 2017 al 2019 de los que se tiene registro pues no hay una clasificación sobre es delito que permita cifras oficiales.

Un estudio del Instituto Belisario Domínguez del Senado establece que en los últimos 26 años se registraron al menos 366 linchamientos en distintos estados, principalmente, en la zona centro-sur de México.

Pero otro reporte de la CNDH advierte que los linchamientos en México registran un aumento alarmante años tras año donde tan solo en 2018 se presentó un incremento del 190% pero en 2019, ya con un nuevo gobierno, esta tendencia se mantuvo al aza lo que ha prendido las alertas

En dicho informe, la CNDH asegura que en , en 2017 se registraron 110 personas fallecidas o lesionadas pero en 2018 esa cifra se elevó a 271 personas fallecidas o lesionadas.

En 2019 esta situación no mejoró y para septiembre de ese año ya se habían registrado 166 linchamientos y 263 víctimas, es decir, alrededor de 644 personas linchadas o lesionadas en esos actos.

El más reciente de estos linchamientos ocurrió el 10 de junio pasado, cuando pobladores de la comunidad de Papatlazolco, en el municipio de Huauchinango, en Puebla, retuvieron a Daniel Picazo, abogado y funcionario de la Cámara de Diputados, al que golpearon y después quemaron vivo.

Un estudio del Instituto Belisario Domínguez del Senado, titulado “Linchamientos en México”, establece que el promedio de linchamientos anuales a escala nacional es de 32 donde las entidades con mayor casos de este tipo son: estado de México, Ciudad de México, Morelos, Puebla y Oaxaca.

“Los linchamientos son producto de falta de acción de las autoridades encargadas de la seguridad pública y de una acusación popular, la cual puede ser cierta o falsa en perjuicio de acusados que no son puestos a disposición de las autoridades”, cita el estudio.

Entre 2010 a 2016 los municipios con mayor índice de linchamientos fueron: Ecatepec con 39 por ciento; Texcoco con 23 por ciento; y Chalco con 22 por ciento.

La Real Academia Española (RAE) define el verbo linchar como “ejecutar sin proceso y tumultuariamente a un sospechoso o a un reo”.

En tanto, la CNDH advierte que los linchamientos en México registran un aumento alarmante años tras año donde tan solo en 2018 se presentó un incremento del 190% pero en 2019, ya con un nuevo gobierno, esta tendencia se mantuvo al aza lo que ha prendido las alertas.

En el Informe Especial “Sobre la problemática de los linchamientos en el territorio nacional”, elaborado en el 2020, el número de linchamientos va acompañado de cientos de víctimas, ya sea ejecutados o heridos: en 2018 el incremento de víctimas fue del 146%, esto es, en 2017 se registraron 110 personas fallecidas o lesionadas pero en 2018 esa cifra se elevó a 271 personas fallecidas o lesionadas.

En 2019 esta situación no mejoró y para septiembre de ese año ya se habían registrado 166 linchamientos y 263 víctimas.

En ese informe se ubica al Estado de México, Puebla, Ciudad de México y Morelos como “focos rojos” en materia de linchamientos.

El documento establece que “los linchamientos han presentado una tendencia constante de crecimiento en el país desde 2015” y en el 2019 se mantuvo esa variable.

“La carencia de información oficial precisa y objetiva de los linchamientos, así como la problemática que presentan los casos, puede provocar que se subestime la gravedad de la situación en algunas regiones del país”, advierte.

En este Informe Especial, la Comisión Nacional manifiesta que los linchamientos son actos ilícitos que constituyen una de las expresiones más graves de la crisis que, en materia de inseguridad, violencia e impunidad, enfrenta nuestro país.

De acuerdo con la información recabada por la CNDH hasta 2018, los linchamientos han presentado una tendencia constante de crecimiento en el país desde 2015.

En 2016, el incremento respecto a 2015 fue del 37%; mientras que el 2018 presentó un claro repunte, con un aumento de 190% respecto a 2017, al pasar de 60 a 174 casos.

La CNDH considera que la carencia de información oficial precisa y objetiva de los linchamientos, así como la problemática que presentan los casos, puede provocar que se subestime la gravedad de la situación en algunas regiones del país.

“Las cifras referidas por el Informe Especial y los porcentajes de incidencia deben considerarse como una muestra de la magnitud y tendencia de la problemática de los linchamientos en el territorio nacional”, alerta

Recalca que los linchamientos no tienen una calificación e identificación oficial que permita clasificar estos casos y generar estadísticas oficiales, diseñar políticas públicas integrales que privilegien la prevención antes que la reacción, así como restaurar el tejido social de las localidades donde se registran estos actos.

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