Médula

Ene 10, 2026

Los tres pies del gato

Por: Jesús Lépez Ochoa

En una ocasión a alguien de Comunicación Social del gobierno de Guerrero se le ocurrió enviar a los medios una foto del entonces gobernador Zeferino Torreblanca caminando en pants por el Club de Golf.


“Y el rey caminó”, le puso de pie de foto a la imagen publicada en una plana completa del desaparecido diario Novedades Acapulco su extinto director Mario Bustos García, en aquel entonces mi jefe, para evidenciar la exageración propagandística de un acto de lo más común, como es caminar.


Algunos años después Ramón Sosamontes me mostró en su teléfono celular una foto donde mi también exjefe Luis Walton Aburto posaba junto al recién protestado presidente Andrés Manuel López Obrador.

  • ¡Fíjate dónde tiene la mano!
    Quería que viera el descansa brazos de la silla presidencial y me imaginara que le estaba transmitiendo el poder para ser el próximo gobernador de Guerrero.
    Luego Pablo Amílcar Sandoval comenzó a mover también su propia foto con Obrador, con el mismo objetivo de recalcar su cercanía como predestinación inevitable al dedazo en su favor por ser hermano de la cercanísima Irma Eréndira, y cuñado de uno de los intelectuales de cabecera del expresidente.
    Todos sabemos en qué acabó aquello, quien resultó candidato, y quien gobernara, sin tanto andar imaginando cosas raras sustentadas en los axiomas de que la forma es fondo, y que en política, dicen, no hay casualidades.
    Dice un chiste que los analistas de gestos jamás ganan en el póker porque ven un full en una simple sonrisa y se van con las manos vacías. Así quedaron varios intérpretes de fotos en el pasado proceso por la candidatura a gobernador.
    Y los intérpretes volvieron a surgir en la Base Naval de Acapulco, donde alguien tomó una foto cuando la presidenta Claudia Sheinbaum y la gobernadora Evelyn Salgado se trasladaron a pie desde el lugar donde se realizó una reunión de seguridad, al sitio donde se realizaría la conferencia mañanera de este jueves.
    En la foto aparece la consejera jurídica de presidencia, Esthela Damián Peralta, caminando unos pasos atrás de Sheinbaum por su costado derecho.
    Sus promotores para la candidatura de Morena en el estado no tardaron en invadir las redes sociales con fantasiosas lecturas, exagerando el simple y común acto de una funcionaria caminando tras su jefa, que iba acompañada por la gobernadora Evelyn Salgado, como todo un camino a la sucesión. Algo así como el camino amarillo del Mago de Oz.
    Esthela iba incluso vestida con traje sastre, las manos atrás y ligeramente cabizbaja, sin el huipil que usaba para tratar de hacerse en redes una identidad guerrerense, ya que no es conocida aquí por vivir desde hace muchos años en la Ciudad de México; prenda que sí vistieron la presidenta y la gobernadora, y que las diferenciaba de las funcionarias, incluida Damián Peralta.
    Todos sabemos que ni ella, ni la alcaldesa de Acapulco, Abelina López Rodríguez, estuvieron invitadas al templete de la conferencia Mañanera del Pueblo. Dicen sus propagandistas que “la forma es fondo”, y que “en política no hay casualidades”.
    Entonces tampoco ha de ser casualidad que esa misma tarde haya reaparecido en Acapulco el exgobernador Ángel Aguirre Rivero, a quien Sheinbum hace unos meses rechazó, si, un huipil. De quien se dice es la mano tras Esthela, de lo cual él se ha deslindado; y quien reapareció, por cierto, con liderazgos locales llamando a que Acapulco recupere “su rumbo, con liderazgo y confianza en el porvenir”.
    En fin, si de buscarle tres pies al gato se trata, los propagandistas de la politiquería le hallarán seis. Mientras tanto, concluyo que la beneficiada con las lecturas fue Abelina sobre cuya ausencia los seguidores de Esthela tendieron una cortina de humo con la escasa aparición de Damián.
    La más afectada fue la presidenta Claudia Sheinbaum porque los logros en materia de seguridad que vino a difundir a Guerrero, quedaron fuera de la conversación, en medio de las fantasías, de quienes vieron el camino amarillo donde solo hubo un contingente de funcionarios yendo de un punto a otro en una gira de trabajo.