Vicky Barrios
Iguala, Guerrero, Febrero 18.- Desde hace algunas semanas, a nivel nacional se han confirmado casos de tuberculosis y se ha alertado sobre un posible brote que, de no controlarse, podría convertirse en un problema grave de salud pública, como ocurre actualmente con el sarampión. De hecho, este martes se informó sobre un caso positivo en la comunidad de Zacacoyuca, municipio de Iguala.
José David Flores Botello, jefe de la Jurisdicción Sanitaria 02 Norte, informó que existen casos confirmados de tuberculosis en la Costa Chica y Costa Grande, así como en Acapulco. Explicó que cuando el sistema inmunológico se encuentra debilitado por enfermedades crónicas, aumenta la probabilidad de desarrollar esta enfermedad.
Detalló que la tuberculosis es una bacteria de crecimiento lento y que, tras el contagio, los síntomas pueden presentarse varias semanas después. Entre los principales signos de alerta se encuentran: más de dos semanas con tos persistente, pérdida de peso, decaimiento anímico, sudoración nocturna excesiva e incluso expulsión de sangre al toser.
Precisó que esta bacteria se transmite por vía respiratoria y provoca lesiones pulmonares. En etapas iniciales puede generar pequeños sangrados broncopulmonares, los cuales aumentan conforme avanza la enfermedad.
Señaló que actualmente el diagnóstico puede realizarse de manera más oportuna, lo que permite salvar vidas. Recordó que hace siglos la tuberculosis era prácticamente sinónimo de muerte; sin embargo, hoy el tratamiento es gratuito a través del sistema de salud. No obstante, subrayó que el paciente debe cumplir de manera estricta un tratamiento intensivo de seis meses. Aunque exista mejoría, no debe suspenderse, ya que existe el riesgo de que la bacteria desarrolle resistencia, lo que complicaría su erradicación.
La transmisión ocurre a través de las gotículas de saliva expulsadas al toser, como sucede con otras enfermedades respiratorias. Por ello, recomendó que cualquier persona con más de dos semanas de tos acuda al médico para que se le practique una baciloscopía (estudio de la secreción o flema). En caso de detectarse el bacilo, el tratamiento debe iniciarse de inmediato.
La vacuna contra la tuberculosis, llamada BCG, se aplica al nacer. Es decir, cuando el bebé sale del hospital o clínica ya debe estar vacunado; de no ser así, la madre debe acudir a cualquier centro de salud, IMSS o ISSSTE para que se la apliquen de manera gratuita.
Finalmente, el jefe jurisdiccional aclaró que la vacuna no impide contraer la enfermedad, pero sí previene formas graves, como la diseminación de la bacteria al cerebro o a los ganglios. Añadió que es sencillo identificar si se cuenta con la vacuna, ya que generalmente deja una cicatriz visible en el brazo.
