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Turín, Italia, La histórica Juventus quedó eliminada en la Liga de Campeones de Erupa tras ganar por un corto 3-2 al Galatasaray, este miércoles en el duelo de vuelta de su eliminatoria de los playoffs de acceso a octavos de final, donde los turcos se habían adelantado 5-2 en la ida.


El adiós de los piamonteses llegó con honores, ya que jugando con diez hombres desde el inicio de la segunda parte lograron acabar 3-0 en los noventa minutos reglamentarios y forzar épicamente una prórroga. En ella, los turcos decidieron con goles del nigeriano Victor Osimhen (105+2’) y Baris Alper Yilmaz (119’).


Fue un triste final para una Juve que lo intentó todo en busca de esa remontada.
En la primera mitad empezó a ilusionarse cuando Manuel Locatelli firmó el primer tanto en el minuto 37, de penal.


La pobre imagen mostrada por el equipo de Estambul hacía pensar en una segunda parte donde todo era posible.


Sin embargo, los ánimos de los tifosi quedaron congelados nada más reanudarse el partido, cuando un pisotón del británico Lloyd Kelly sobre un rival fue sancionado primero con amarilla y, tras una revisión en el VAR, con una tarjeta roja que dejó a la Juve en inferioridad numérica.


Esa expulsión fue un jarro de agua fría sobre la Vecchia Signora, que a pesar de ello no renunció a su misión.


Un tanto de Federico Gatti en el 69’ hizo soñar a la Juve, que estaba a un tanto de forzar la prórroga, y ese gol del 3-0 llegó en el 82, gracias a un remate de cabeza de Weston McKennie, llevando el delirio a la grada, poco después de que su compañero Kenan Yildiz hubiera enviado al palo (78’).


En la prórroga la fortuna sonrió al Galatasaray con el gol de Osimhen (105+2’), antes de que Baris Alper Yilmaz (119’) sentenciara definitivamente la eliminatoria.