Servicios AINI


Ciudad de México, Diciembre 12.- La investigación clínica en México ya no es solo una promesa futura: hoy es parte esencial del sistema de salud y un puente hacia terapias más humanas y eficaces.


En entrevista exclusiva, la Dra. Brenda Salinas, directora médica en AbbVie México, detalla cómo se estructura el ecosistema de investigación científica en el país, sus retos y el impacto directo en la calidad de vida de los pacientes.

Desde los ensayos clínicos hasta los estudios de carga de enfermedad, su visión apunta a una medicina más empática, accesible y sustentada en evidencia.


¿Qué es la investigación clínica y cómo impacta a los pacientes?


La investigación clínica no es un concepto abstracto ni un privilegio de países desarrollados. Es el proceso mediante el cual se evalúan terapias innovadoras, se validan tratamientos y se documenta la realidad de los pacientes en su contexto específico.


Los estudios clínicos pueden ser de distintos tipos”, explica la Dra. Salinas. “Algunos prueban medicamentos en fases 2 o 3, otros se centran en entender cómo una enfermedad afecta la vida diaria del paciente mexicano”.


Estos ensayos son cuidadosamente regulados y requieren que el paciente pase por una evaluación exhaustiva en centros especializados antes de ser admitido.

El objetivo no es solo validar la seguridad y eficacia de nuevos tratamientos, sino también visibilizar las necesidades reales de quienes viven con enfermedades crónicas como migraña, psoriasis o artritis reumatoide.


¿Cómo se puede participar en un estudio clínico en México?


Contrario a lo que muchos piensan, no es necesario tener “contactos” para ser parte de un estudio clínico. Existen centros de investigación —públicos y privados— que abren convocatorias abiertas al público cuando se necesita reclutar pacientes con ciertas condiciones médicas.


El investigador principal evalúa si la persona cumple con los criterios para participar”, enfatiza la Dra. Salinas. “No es aleatorio ni riesgoso si se hace bajo supervisión”.


También hay estudios que no implican medicamentos, sino encuestas o evaluaciones psicológicas que ayudan a comprender la carga emocional, física y económica de enfermedades comunes en México. Estos estudios son fundamentales para guiar futuras políticas públicas de salud.


¿Qué enfermedades se investigan más en México y por qué importa?


AbbVie y otras farmacéuticas han centrado su foco en áreas como reumatología, gastroenterología, oncología y neurociencias. En particular, los estudios sobre migraña, dermatitis atópica y enfermedades autoinmunes han mostrado cómo el entorno mexicano moldea la forma en que estas patologías afectan al individuo.


Nuestro enfoque no es solo validar medicamentos”, dice la Dra. Salinas, “sino también comprender el entorno social, cultural y económico que vive el paciente mexicano”.


Además, AbbVie impulsa programas con una visión educativa que capacita a médicos mexicanos para integrarse al ecosistema de investigación como investigadores líderes. En su última edición participaron doctores de todo el país, no solo de la CDMX.


¿Qué necesita México para fortalecer su sistema de investigación?


A pesar del avance, persisten retos importantes: falta de conciencia pública, escasa formación investigadora y prejuicios hacia la ciencia clínica.

Hace falta educación médica continua, pero también cultura general de investigación”, subraya Salinas. “Muchos médicos quieren participar, pero no tienen las herramientas. Y muchos pacientes no saben que tienen derecho a hacerlo.”


La colaboración entre industria, gobierno y academia es clave. AbbVie ha tenido conversaciones con instituciones públicas para abrir más espacios de investigación científica en hospitales y universidades. Se busca no solo traer innovación, sino hacer de México un país productor de ciencia, no solo receptor de ella.

¿Por qué deberías interesarte en la investigación científica?


Porque te afecta, aunque no lo sepas. Porque la medicina que recibirás mañana se está estudiando hoy. Porque enfermedades como el cáncer, la migraña o la artritis no esperan.

La investigación clínica no es solo para laboratorios: es un puente entre el conocimiento y la esperanza. En palabras de la Dra. Salinas:

La investigación científica nos permite mejorar cómo se trata a los pacientes, cómo viven su enfermedad y cómo podemos cambiar su futuro.”

Y aunque no tengas una enfermedad grave, entender este proceso puede ayudarte a tomar decisiones informadas, a exigir calidad en los servicios de salud, o incluso, a formar parte de una generación de pacientes que no solo espera, sino que participa.

¿Quieres saber más sobre cómo formar parte de un estudio clínico o cómo acceder a terapias innovadoras? Consulta a tu médico de confianza o visita los canales oficiales de salud y universidades acreditadas. La ciencia necesita de todos.