10 de abril 2026.- El índice alcanzó un máximo de 16 meses, a causa de incrementos en los productos agropecuarios.

La cuesta de enero sigue su marcha. En marzo la inflación subió a 4.59% anual, informó el Inegi, nivel que no se veía desde octubre de 2024, impulsada nuevamente por el aumento deprecios agropecuarios, que tuvieron un ascenso de 8.77%, destacando el jitomate, con un alza de 42%.

A tasa mensual, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se incrementó 0.86%, en lo que fue su tercera alza consecutiva y su mayor avance para un periodo similar desde 2022.

Analistas consultados por EL UNIVERSAL estimaron que en abril la inflación tendrá menos presiones gracias a las medidas del gobierno federal para suavizar los precios de los combustibles.

Sin embargo, advirtieron que podrían seguir los aumentos por la vía de los productos agropecuarios, al ser un componente más volátil que responde a factores climáticos, estacionales, logísticos, de comercialización y concentración regional. En tanto, en el Índice Nacional de Precios Productor (INPP) el jitomate —incluyendo el de invernadero— tuvo un alza mensual de 31.41%.

Ante ello, los restaurantes, fondas y taquerías enfrentaron precios de cerca de 80 pesos por kilo en promedio para el jitomate bola premium en la Central de Abasto. A su vez, el jitomate tipo saladet se vendió en tianguis y mercados a 60 pesos por kilo. 

“Cuando los costos al productor suben, los precios al consumidor responden, pero a diferente velocidad”, dijo el economista en jefe de Finamex, Víctor Gómez Ayala.

Cuando los precios bajan la corrección es más lenta y acotada, explicó en entrevista con EL UNIVERSAL. De ahí el porqué la inflación cede con dificultad, incluso cuando las condiciones externas mejoran rápidamente, enfatizó.

Mencionó que el INPP es un indicador que anticipa la inflación al consumidor por varios meses, y cuando las empresas enfrentan mayores costos en insumos y materias primas, eventualmente los trasladan al precio final.

La directora de Análisis Económico, Cambiario y Bursátil de Monex, Janneth Quiroz, explicó a este diario que el resultado responde a una combinación de factores típicamente volátiles.

No obstante, en el caso del jitomate han sido particularmente persistentes, lo que explica por qué su precio sigue al alza, incluso cuando otros productos comienzan a estabilizarse, señaló.

Desde su perspectiva, el aumento en marzo parece responder más a un choque de oferta persistente que a un sobrecalentamiento de la demanda.
Sin embargo, advirtió, el hecho de que el jitomate siga presionando al alza sugiere que la normalización podría tardar más de lo habitual, lo que implica riesgos de que la inflación no subyacente continúe elevada a corto plazo y contamine las expectativas si se prolonga.

Efecto transitorio

En el Banco de México, los cinco integrantes de la Junta de Gobierno —responsables de la conducción de la política monetaria— tienen una perspectiva distinta. 

Aunque todos reconocieron el aumento en agropecuarios, sobre todo del precio del jitomate, la mayoría enfatizó que se asocia con un choque de oferta transitorio.

Sólo algunos aseveraron que este tipo de choques tiende a disiparse conforme se normalizan las condiciones de producción de los productos afectados, según relató la minuta de la última reunión de política monetaria, en la cual por mayoría se decidió recortar la tasa de referencia en 25 puntos base, para quedar en 6.75%.

Subsidios en acción

Los productores también enfrentan otros costos en insumos, como los fertilizantes y energéticos, así como de logística para el traslado de mercancías, mismo que pueden repercutir en los consumidores, dijo Janneth Quiroz.

El Inegi informó que el petróleo crudo registró una variación mensual de 50.75% en el INPP; el combustóleo, de 42.39%; el diesel, 21.01%, y la gasolina, 4.22%.

“La tregua entre Estados Unidos e Irán ayudará”, estimó el economista en jefe de la casa de bolsa Valmex, Gerónimo Ugarte

Las menores presiones sobre los petroprecios en los mercados internacionales abonarán para una normalización, aseguró. 

También los estímulos fiscales que está dando el gobierno federal a los consumidores de combustibles, con la disminución de la cuota del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que deben pagar por cada litro en estaciones de servicio, además de los acuerdos con gasolineros para que no suban tanto los precios de la gasolina regular y el diesel.

Con ello, estimó que en abril la inflación general va a tener un respiro por las menores tensiones geopolíticas y el subsidio a gasolinas vía el IEPS.

“La expectativa es que será significativamente menor en abril respecto a marzo”, pronosticó.

Pero para la directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base, Gabriela Siller, quizá no es suficiente, por lo que corrigió al alza su pronóstico para la inflación a 4.20% para este año, y consideró que el Banco de México debe adoptar una posición más cautelosa.