Iguala


¿Qué pide un doliente a su acompañante?


Fecha Publicacion:  viernes, 3 de diciembre de 2021 - 20:49:10 -- Fecha Actualizacion viernes, 3 de diciembre de 2021 - 20:49:17

Por: José Eduardo Cruz Carbajal

Alguien a quien yo amo se ha ido para siempre de mi lado, ya no volverá, jamás lo volveré a ver, esa certeza me duele, me duele mucho, me han arrancado un pedazo de mi corazón, una parte de mí se fue con él. Déjame llorar a grito abierto, déjame tirarme en el piso, permíteme expresarle a Dios mi descontento, no me juzgues por hacerlo, no te asustes al oírme decir maldiciones, mi alma se encuentra triste y vacía, necesita expresar su dolor y no morir en vida consumida por él. No me ofrezcas cosas que bien sabes que no harás, no me preguntes qué es lo que necesito, ya que mi mente nublada por el dolor no puede pensar con claridad, no me obligues a comer, el apetito se me ha ido, solo quiero expresar mi pena con libertad.

Habrá días más pesados que otros, a veces me querré levantar de la cama, otros no, serán días en los que las memorias con mi ser amado estarán más vivas, lágrimas inundaran mis ojos a causa de ellas, no me pidas que las guarde, pues las lágrimas necesitan brotar de lo más profundo de mí, por mi mente pasarán las mismas preguntas una y otra vez, ¿Qué fue lo que pasó?, ¿Qué hice mal?, ¿Por qué no me morí yo y no él? No impidas que las haga, tampoco busques una respuesta, yo sé que no hay ninguna, solo necesito lanzarlas al vacío.

Querré mirar nuestras fotos vez tras vez, querré escuchar una y otra vez el audio en el que su voz quedo grabada, hablaré de él sin cansarme, quizá lo soñaré algunas noches, seguro habrá días en los que me levante diciendo que escuche su voz cerca de mi habitación, seguro correré a buscarlo y no tendré éxito, solo fue un producto de mi mente que se niega a aceptar su ausencia, lloraré amargamente al chocar con la realidad, no te enojes conmigo, abrázame, escúchame, no te pido que me entiendas, ya que solo yo sé la magnitud de mi pesar.

El tiempo ira avanzando, en ocasiones me oirás reírme a carcajadas, eso no significa que ya no siento dolor, significa que también sé disfrutar los nuevos momentos que la vida me ofrece, no decidas por mí, déjame a mí esa libertad, sigue haciéndome parte de tu vida, ayúdame en las cosas prácticas del día a día, ya que a veces las sentiré como una pesada carga sobre mis hombros, respeta cuando te diga que quiero estar solo, pero cumple con venir a verme cuando así me lo prometes, ya que te estaré esperando.

Aprender a vivir con la ausencia de quien fue importante para mí me tomará un tiempo, seguro avanzaré, pero también volveré atrás, tómame fuerte de tu mano, no me desampares, tu amor, tu comprensión y tu compañía son lo que yo necesito para transitar por este valle, quédate a mi lado, porque a través de tu persona veré que Dios no me ha dejado.

*José Eduardo Cruz Carbajal es psicólogo nacido en Iguala, con estudios de maestría en tanatología. Contacto: [email protected]

Copyright: Diario 21

e-Paper

VER ACERVO