Por: Natividad Ambrocio Cuevas


Iguala, Guerrero, Julio 28.- A siete años y 10 meses de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, madres y padres de los jóvenes, exigieron al presidente Andrés Manuel López Obrador, que diga la verdad sobre lo ocurrido con sus hijos y si tiene la capacidad para dar con su paradero, “porque ya se van a cumplir ocho años y aún no hay detenidos ni se conoce la verdad de lo ocurrido con nuestros hijos la noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre del 2014”.

También reclamaron que pese a la militarización en el país, continúan la inseguridad, los asesinatos, desapariciones y violencia en todo el territorio mexicano.

Los normalistas colocaron, como lo han hecho cada mes, ofrendas florales en las estelas donde fueron asesinados los estudiantes Julio César Mondragón Fontes, quien fue encontrado con signos de tortura y el rostro desollado, así como en la estela ubicada en la calle Álvarez y Periférico Norte, donde fueron asesinados Julio César Ramírez Nava y Daniel Solís Gallardo.

Una de las madres lamentó que a ellos les tocó que se llevaran a sus hijos sin tener ningún delito.
“Nosotros le exigimos al gobierno federal que nos diga la verdad del paradero de nuestros hijos, porque sabemos que fueron policías los que se los llevaron en patrullas”.

Dijo que mientras no les den respuestas, seguirán en las calles alzando la voz para pedir la presentación con vida de los 43 desaparecidos y justicia por los tres jóvenes que fueron asesinados esa noche.

Mientras que el señor Maximino Hernández recriminó que a dos meses de cumplirse ocho años de la desaparición de sus hijos, el presidente López Obrador no diga la verdad sobre los hechos y que si no tienen la capacidad para localizarlos, lo diga.

“Hoy se cumple otro mes de sufrimiento, de caminar, de gritar, pero nosotros como padres y madres, vamos a seguir hasta saber la verdad y que se castigue a todos los responsables de los hechos del 26 y 27 de septiembre de 2014 aquí en Iguala, un pueblo tan bonito pero lleno de delincuentes, donde hoy no se puede caminar en las calles porque estamos seguros que nos pueden desaparecer”, concluyó.

Al finalizar sus actividades abordaron los autobuses y se trasladaron a las instalaciones de la normal rural de Ayotzinapa, sin registrarse ningún incidente.

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