Por: Álvaro Venegas Sánchez
FEMINISMO SILENCIOSO, es un ensayo con propuesta de una mujer escritora y de reconocida trayectoria académica. En sus trabajos de investigación tienen presencia literatura, historia y filosofía. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (nivel II) del Consejo Nacional de Humanidades, Ciencia y Tecnología y para quien No hay mujeres de primera Ni de segunda, con lo cual hizo pedazos el trillado concepto “Primera dama de México”. Nombre: Beatriz Gutiérrez Müller. Los sicarios de algunos medios de comunicación que la acosaron escudriñando su vida personal y laboral el sexenio pasado, ya la olvidaron.
En la introducción da la bienvenida a la reflexión a quienes abren las páginas de su libro para adentrase en “un tema de nuestro tiempo”, advirtiendo a lectores y lectoras que “notarán una clara tendencia humanista (una de mis otras militancias)”, “me apoyo en los antiguos y siempre sorprendentes grecolatinos y referencias de autores contemporáneos, pasando por el Medievo, el Renacimiento, el Barroco, el Neoclasicismo, el Romanticismo y lo que siguió”…”Reconozco una orientación lingüística y una influencia de la fenomenología, la hermenéutica, la retórica y en general de todas las corrientes filosófico-discursivas con las que estoy en sintonía”
¡Qué diferencia! Nos descoloca. Estábamos acostumbrados a “primeras damas” clase Marta Sahagún Jiménez, Margarita Zavala Gómez o Angélica Rivera, más conocida como “La Gaviota”, por mencionar tres que temporalmente habitaron en Los Pinos. La última, por su condición de actriz proporcionó aires de capítulo final de una telenovela para cerrar el ciclo neoliberal. Todas, sin duda, a tono con la expresión: “atrás de un gran hombre está una gran mujer”.
Gutiérrez Müller fundamenta sus ideas en tres conceptos: Silencio, Transferencia y Resistencia. Los resistentes silenciosos aprendemos a mantener firmes los dos pies a costa de nuestra humillación porque sabemos que hay fuerzas o intereses superiores a nuestros cuerpos o singularidades; pero no hablar es una manera de protestar y refiere muchos tipos de silencio: el prudente, el artificioso, el complaciente y el burlón, el despectivo, el de humor y el diplomático. Merced a su circunstancia (esposa del presidente) admite echar mano de todos ellos aunque el silencio prudente lo coloca en primer lugar: “la experiencia me ha enseñado que soy dueña de mis palabras, pero también de mis silencios; si tengo que expresar un punto de vista es porque lo he meditado, a veces en demasía y considerando el momento y el lugar en que se encuentran los interlocutores”.
El hostigamiento público o político por transferencia, explica, se produce por aversión, pensamiento supremacista racial o fanatismo. Combatirlo debe ser causa para vivir en el siglo XXI con la mayor libertad posible, dispensados de cargos y cargas que un hombre o mujer no deben llevar sobre sus hombros por sus lazos familiares, consanguíneos, su color de piel, su edad, sexo, su nacimiento, su idioma, condición social y demás. Estigmatizar de manera insana puede conducir al asesinato de inocentes, masacres o a genocidios.
Como ejemplo de hostigamiento por transferencia intencional, alude: “Salvador García Soto, hace inferencias vacías y revela una pasión exacerbada por la imaginación”. Señala: Con base en información que hice pública sobre una gira por el Caribe en la cual participé porque se trató de una actividad del gobierno de México, el periodista insinuó que “me escapé y él lo descubrió”; y remató: “quedó claro que, con cargo oficial o sin cargo, sin aceptar que la llamen primera dama y en su papel de doctora e investigadora becada que subió su nivel en el sexenio de su esposo”. Me ofendió no ser reconocida como parte del área de Literatura ¡Ya somos pocos en el mundo!
En el desarrollo, aporta datos ilustrativos de la visión y sensibilidad masculina a favor de las mujeres. En 1914, el coronel convencionista Federico Cervantes, defendió el artículo XXII para incluir en la Constitución la Ley del Divorcio, aceptándose que la esposa no puede ser esclava del cónyuge; Felipe Carrillo Puerto, promovió el Primer Congreso Feminista en 1916; al liberal Melchor Ocampo se debe la epístola que exhorta a la pareja llevar una buena vida juntos, cuidar de los hijos y respetarse. Bueno, sirvió mientras el matrimonio civil se consideró compromiso serio por ambos cónyuges.
El feminismo silencioso es sobre todo un homenaje a las mujeres ignoradas para que nunca olviden el gran poder que tienen. Por supuesto, Müller reconoce que la palabra feminismo se ha convertido en un término muy sonado y no está segura “que todos estemos entendiendo lo mismo”. Incluso, “en México, no decimos que somos féminas sino mujeres; pero no decimos mujerismo”.
Las mujeres que el 8 de marzo protagonizan violencia, ojalá se apropiaran de ideas como éstas y no sólo de herramientas sólidas para agredir.
Iguala, Gro., marzo 9 del 2026
