Fernando Polanco Ochoa
Chilpancingo, Gro., Guerrero fue la segunda entidad del país con mayor porcentaje de población en pobreza multidimensional y pobreza extrema en 2024, con 58.1 y 21.3 por ciento, respectivamente.


De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), con motivo del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza de este 17 de octubre, más de la mitad de la población de Guerrero enfrentaba esa condición.


En ambos indicadores, solo el estado de Chiapas registró el porcentaje más alto con el 66 por ciento de su población en pobreza multidimensional y 27.1 por ciento en pobreza extrema.


Seguido por Guerrero, que registró porcentajes de 58.1 y 21.3 por ciento, respectivamente. Oaxaca ocupó el tercer lugar, con 51.6 por ciento de pobreza multidimensional y 16.3 por ciento de pobreza extrema, indica el INEGI.


“En 2024, las entidades federativas con los mayores porcentajes de población en situación de pobreza extrema fueron Chiapas, con 27.1; Guerrero, con 21.3; Oaxaca, con 16.3; Veracruz, con 8.8 y Puebla con 7.3”, indica.


Precisa también que en 2024 el 29.6 por ciento de la población mexicana se encontraba en pobreza multidimensional, lo que representa tres de cada 10 personas.


Entre 2016 y 2024, el número de personas en esta condición disminuyó de 52.2 a 38.5 millones, una reducción de 13.7 millones. Y en pobreza extrema, la población en esa condición bajó de 8.7 millones de personas en 2016 a 7 millones en 2024, lo que representó una disminución de 1.7 millones durante ese periodo.


Los resultados señalan que a nivel nacional disminuyó el número de personas en situación de pobreza entre 2016 y 2024, pero Guerrero continuó entre las entidades con mayores porcentajes de población en esa condición, tanto por la insuficiencia de ingresos como por las carencias sociales.


Destaca el acceso a los servicios de salud como uno de los principales rezagos sociales del país. En 2024, el 34.2 por ciento de la población, equivalente a 44.5 millones de personas, presentaba carencia en este rubro, lo que hace referencia a un incremento de 18.6 puntos porcentuales respecto a 2016.


El INEGI explicó que la medición multidimensional de la pobreza considera los ingresos de la población y el cumplimiento de sus derechos sociales, entre ellos el acceso a la educación, servicios de salud, alimentación, vivienda y seguridad social.


De acuerdo con el organismo, esos indicadores contribuyen a que las decisiones de política pública implementadas por los gobiernos “se sustenten en información rigurosa y comparable”.


Porque “la erradicación de la pobreza requiere continuar fortaleciendo las capacidades institucionales y, sobre todo, traducir la evidencia generada por estos sistemas en intervenciones que reduzcan las desigualdades estructurales y amplíen las oportunidades de desarrollo para toda la población”.