El estado de Guerrero ha registrado una intensa actividad sísmica durante las primeras semanas de 2026, lo que ha mantenido en constante alerta a la población y a las autoridades de Protección Civil.

De acuerdo con información del Servicio Sismológico Nacional (SSN), desde el inicio del año se han contabilizado miles de movimientos telúricos en distintas regiones del estado, la mayoría de ellos de baja magnitud, aunque perceptibles en varias comunidades.

El mayor evento ocurrió a inicios de enero, cuando un sismo de considerable magnitud con epicentro en la región costera de Guerrero fue sentido en gran parte del sur del país. A partir de ese momento, se activó una secuencia sísmica caracterizada por constantes réplicas, algunas de ellas superiores a los 4 grados, que han sido percibidas por la población.

Municipios de la Costa Chica, Costa Grande, Tierra Caliente y zona Centro han reportado movimientos frecuentes, generando preocupación entre habitantes, especialmente en comunidades donde existen viviendas con daños estructurales previos.

Especialistas señalan que Guerrero se encuentra en una de las zonas sísmicas más activas de México, debido al contacto entre las placas tectónicas de Cocos y Norteamérica, por lo que este tipo de fenómenos son monitoreados de manera permanente.

Las autoridades estatales han reiterado el llamado a la ciudadanía a mantener la calma, revisar sus planes familiares de protección civil, identificar zonas seguras y atender únicamente información proveniente de fuentes oficiales para evitar la desinformación.

Protección Civil informó que, hasta el momento, no se reportan afectaciones mayores derivadas de los sismos recientes, aunque se mantiene la vigilancia ante cualquier eventualidad.

La actividad sísmica en Guerrero continúa bajo observación, mientras científicos y autoridades reiteran que no es posible predecir un sismo, pero sí fortalecer la cultura de la prevención entre la población.