Fernando Polanco Ochoa


Chilpancingo, Gro., Diciembre 8.- La diputada María Irene Montiel Servín, del Partido Acción Nacional, advirtió su preocupación por el aumento de juicios de divorcio y de pensión alimenticia durante el último año.


Opinó que ese fenómeno es la consecuencia de la desintegración de familias, causa importante de la deserción y bajo rendimiento escolar en las escuelas del nivel básico del estado.


El pasado miércoles, durante su informe de labores, el presidente del Tribunal Superior de Justicia, Ricardo Salinas Sandoval, reveló que los juicios de divorcio incausado y los de alimentos encabezaron la actividad del Poder Judicial de Guerrero durante el último año, al representar 37.6 y 17.3 por ciento, respectivamente, de los 29 mil 998 expedientes en materia familiar que fueron radicados.

Al respecto, la legisladora panista consideró necesario que los planteles educativos cuenten con psicólogos y que las instancias de gobierno velen por la integración de las familias mediante programas enfocados a fortalecer los lazos familiares.


Para que de esa manera, dijo, las desuniones no afecten el desarrollo físico e intelectual de los hijos, y consideró que las causas principales de divorcio es que las nuevas generaciones de guerrerenses contraen nupcias a edad temprana.


Sobre todo, por embarazos no deseados, es decir, “entre más jóvenes se casan las parejas es más fácil que se den rompimientos, al grado que en ocasiones los niñas y niños procreados quedan bajo el cuidado de los abuelos maternos o paternos”.


Agregó: “al ver los niños y las niñas que no tienen la figura materna o paterna, entran a una etapa de desinterés en la que necesariamente requiere de apoyos psicológicos”.


Refirió que el divorcio provoca deserción en las escuelas y en muchos casos bajo rendimiento académico, por lo que es necesario que los planteles educativos cuenten con psicólogos para que orienten a los estudiantes que sufren la separación de sus padres.


La diputada, quien también es docente, comentó que varios de sus alumnos viven con sus abuelas, porque la madre salió de la comunidad en busca de trabajo o porque el papá se fue en busca del sueño americano.


Pero indicó que en muchos casos ya no regresan, lo que deriva en una desintegración familiar, e insistió en ese sentido que la Secretaría de Salud del gobierno estatal debe intervenir con orientación psicológica.


Recordó que el secretario de Educación, Ricardo Castillo Peña, en su comparecencia en el Congreso local por la glosa del cuarto informe de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, no dio a conocer una cifra sobre la deserción escolar en Guerrero.


“Lo que indica que la SEG no cuenta con datos duros de lo que está pasando en las instituciones educativas”, aseguró.