Por: Francisco Lara Balderas
PROTESTAS y derroches. Mientras en las calles y carreteras protestan los ejidatarios, los empleados del Poder Judicial Federal y los trabajadores del IMSS, en antros de lujo se exhiben el hijo de Andrés Manuel López Obrador y dos periodistas “analistas” afines a la Cuarta Transformación. Es contrastante. Son dos realidades distintas del país. Los de abajo y los de arriba. Los chairos y los fifís, a pesar de que muchos son de la misma 4T. Los productores del campo afectados por la sequía de este año exigen declaratoria de desastre, construcción de presas y bordos y más apoyos del gobierno federal para enfrentar la crisis que ya viven por las pérdidas de sus cosechas, algunos hasta en un 100 por ciento. Los empleados del Poder Judicial exigen aumento salarial del 13 por ciento y más personal, pues el gobierno de la 4T ha reducido cargos con el argumento de la austeridad republicana. Y los trabajadores de Seguro Social también exigen aumento salarial y que en sus centros de trabajo por fin haya medicamentos y materiales para curar heridas. En resumen, en los tres casos, al campo, al Poder Judicial y al IMSS, no ha llegado la Transformación tan pregonada. O cuando menos no se ve ni se siente……… EN TANTO, al otro extremo se encuentran los periodistas “analistas” cuatroteístas, Vicente Serrano El Chapucero e Ignacio Rodríguez, en un centro nocturno, bebiendo y acompañados por mujeres; y en otro antro de Polanco aparece Jesús Ernesto López Gutiérrez, el hijo menor del expresidente Andrés Manuel López Obrador, degustando de costosas bebidas. Eso no es malo. Los tres están en todo su derecho de tener vida social. Lo malo es la incongruencia, pues se supone que los morenistas y sus afines no se dan vida de lujo ni de excesos, viven en la justa medianía y siempre piensan en el pueblo bueno y sabio. Y si no van a cumplir con ese Principio de la 4T, entonces que no critiquen lo que antes hacían los priistas y panistas (lo mismo que ellos hacen ahora), porque no hay congruencia. Así de simple……… “SI HAY medicinas, pero se las roban en los hospitales”. La afirmación fue del subsecretario de Salud federal Eduardo Clark García, el martes, cuando admitió que “existen registros de medicamentos sustraídos de hospitales públicos para ser vendidos de manera ilegal”. Suponiendo que es verdad, entonces no se ha acabado la corrupción con la Cuarta Transformación. No se puede tomar esta bandera si los hechos dicen todo lo contrario. Si ya detectaron que en los hospitales se roban los medicamentos, ¿por qué no actúan contra los ladrones?…….. SIMPLE dato: El ciudadano que aspire a la gubernatura de Guerrero por la vía independiente en la elección del 6 de junio de 2027, deberá acreditar el respaldo de al menos el 3 por ciento de la Lista Nominal de Electores, con corte al 31 de agosto de 2026, que equivaldría a 79 mil 233 guerrerenses. Sin embargo, ese 3 por ciento de respaldo ciudadano deberá estar distribuido en por lo menos 43 municipios. ¿Habrá algún valiente?………. PUNTO.
