Por: Francisco Lara Balderas
NO BASTA con decir “soy de la 4T”, hay que demostrarlo. Cuando Andrés Manuel López Obrador ideó la creación de un nuevo partido político se basó en dos aspectos fundamentales: Uno, que no fuera igual que los demás y, dos, que tuviera a los pobres como su base social. Sólo logró lo segundo. Desde que nació como partido en el año 2014, Morena puso en práctica el lema eterno de campaña de AMLO: “Primero los pobres”. Y lo consolidó cuando llegó a la Presidencia de la República, en 2018, con los programas sociales que benefician, precisamente, a los grupos vulnerables del país. Los pobres beneficiados con los programas son la base social de Morena y por eso gana elecciones. No puedes votar en contra de quien te apoya económicamente. Existe el caso de una señora en una colonia de Iguala que una vez comentó: “Morena es como mi marido, cada mes me da mi dinerito y así ni modo que no lo quiera”……. SIN EMBARGO, en los gobiernos y en las legislaturas Morena no es diferente a los demás partidos que ya han gobernado México. Por más que López Obrador quiso barrer las escaleras de arriba hacia abajo, la corrupción sigue enquistada y, lo peor, existen gobernantes y legisladores morenistas que salieron más corruptos que los priistas, panistas, perredistas y emecistas juntos. No basta con presumir que son de la Cuarta Transformación, deben y tienen que demostrarlo en los hechos. Cambiar de playera partidista no los hace pulcros, si ya vienen con antecedentes de corrupción, soberbia, prepotencia y nepotismo. Empero, esto tiene una explicación: Morena no puede ser un partido diferente si se conformó con el 84 por ciento de expriistas, 12 por ciento de expanistas y 4 por ciento de experredistas. Lo que AMLO quería era ganar elecciones inmediatamente. Por eso invitó y aceptó a todos los políticos que más o menos coincidían con él, pero ya es hora de que Morena forme sus propios cuadros. Debe darle oportunidad a los jóvenes y a la sociedad civil, donde hay hombres y mujeres que pueden ser buenos gobernantes y legisladores. Si no lo hace, le pasará lo mismo que al PRD: Desaparecerá en poco tiempo por no tener “fuerzas básicas” (como se dice en el argot futbolístico) y por la ambición desmedida de sus dirigentes, quienes nunca ganaron en las urnas y sólo se repartían las curules plurinominales entre sus amigos, esposas y novias. Morena todavía tiene tiempo para demostrar que es un partido diferente. Hay corrupción en el manejo de los programas sociales y eso puede ser su acabóse. Nada más en Guerrero se puede observar cómo ha cambiado la vida de varios “morenistas” que han ocupado u ocupan cargos. Les llaman los nuevos millonarios……… SIMPLE dato: Decir “niños y niñas” es una forma de lenguaje inclusivo recomendada para visibilizar a ambos géneros, especialmente en contextos educativos o formales. Aunque la Real Academia Española considera innecesario el desdoblamiento por el uso del masculino genérico, el uso de ambas formas es aceptado para garantizar la igualdad……… PUNTO.
