IRZA
Chilpancingo, Gro. En México han aumentado los crímenes de odio contra sacerdotes católicos debido a la política de “abrazos y no balazos”.


Así lo estableció en conferencia de prensa el presidente del Consejo Interreligioso del Estado de Guerrero, Carlos Marx Barbosa Guzmán.


Manifestó su total repudio por los recientes asesinatos de los dos misioneros jesuitas en la sierra Tarahumara del estado de Chihuahua.


Dijo que en Guerrero personajes de las iglesias también enfrentan el grave fenómeno de la inseguridad, por lo que exigió a los tres niveles de gobierno ser eficaces en el combate a la delincuencia.


Sostuvo que en Guerrero padecen de asesinatos, cobro de cuota, robos en las iglesias y también les impiden predicar en algunas zonas, como en la Montaña y la Sierra.


Aseguró que en el estado las autoridades minimizan los ilícitos que se cometen contra las iglesias y sus integrantes, pese a que los han denunciado.


Lamentó que el Estado no cambie de estrategias para combatir a la delincuencia organizada, porque se ha demostrado que la política de “abrazos y no balazos” ha sido un fracaso.

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