Fernando Polanco Ochoa
Chilpancingo, Gro. El otrora líder social Nicolás Chávez Adame, recién nombrado asesor de la Secretaría General de Gobierno, dijo que la “cuarta transformación” no ha llegado a Guerrero y aseguró que no traicionará a las organizaciones populares que le “mandataron” aceptar esa responsabilidad.


Pero luego agregó: “no puede haber un gobierno autoritario porque hay un proyecto que se llama ‘la cuarta transformación’, que no ha llegado, que es un proyecto y que se tiene que consolidar y cómo se va a consolidar, pues metiendo en el escenario a personajes que tengan un compromiso verdadero”.


Agregó que la gobernadora Evelyn Salgado Pineda “necesita mucha ayuda y tiene que dotarse de un grupo de personas, armar equipo importante para que este gobierno alcance nivel popular para atender esa demanda”.


En entrevista el otrora líder de la Asamblea Popular de los Pueblos de Guerrero (APPG) señaló que su incorporación a la Secretaría General de Gobierno sienta un precedente para que “los verdaderos luchadores sociales” puedan legitimar la demanda popular.


“Creo que debe haber un cambio generacional importante porque no puede ser que la política siga empecinada a estarse peleándose solamente por cargos y pasarse de un cargo a otro sin terminar el que están ostentando en la actualidad”, expuso.


Por acuerdo de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, el secretario general de Gobierno, Ludwig Marcial Reynoso Núñez, nombró a Chávez Adame como asesor de esa Dependencia, cargo que desempeñará a partir de este viernes 15.


Chávez dijo que en su nueva actividad, ahora en el gobierno del estado, tratará de ayudar a la administración estatal para que tenga un nuevo rostro, “donde la lucha social y todos los que necesitan un apoyo con el sentido de generar una propuesta interesante, solucionar la demanda política social en los grupos vulnerables, en campesinos, maestros, trabajadores de distintas oficinas”.


Particularmente en este momento en que se vive un grave problema de inseguridad en Guerrero, Chávez le pidió a la sociedad que no lo juzgue porque el cargo no lo hace menos ni más y que cumplirá con esa tarea.


También dijo que le rendirá cuentas primero a quienes le “mandataron estar ahí, que son las organizaciones”, y agregó que no dará la espalda a las organizaciones y los agremiados que lo acompañaron en su lucha social.


“Yo no voy a cambiar, estaré muy pendiente. No puedo ser juez y parte, no puedo representar al movimiento social, ni puedo ser servidor público. Sería un error garrafal, voy a respetar la autonomía del movimiento social”, indicó.

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