Israel Salgado Uriostegui
Iguala, Gro., La responsable del cuidado interno del Panteón Municipal de Iguala, Concepción Cambrón, relató que en el camposanto se han registrado presuntos sucesos sobrenaturales y diversas apariciones.


Explicó que, en distintas ocasiones, algunas personas acuden al lugar para depositar objetos sobre tumbas en las que serán sepultadas personas que murieron de forma violenta. Entre los hallazgos, mencionó figuras alusivas a la Santa Muerte o a Satanás, así como efigies vestidas y adornadas con papeles que contienen nombres de personas que posteriormente han fallecido.

Señaló que los trabajadores del recinto desconocen las intenciones de algunos visitantes, quienes ingresan con bolsas que contienen fotografías y figuras de la muerte o del diablo, presuntamente con el propósito de causar daño a terceros.


Asimismo, indicó que se han detectado pequeñas excavaciones en varias tumbas para enterrar representaciones diabólicas. Además, al preparar la tierra para nuevas sepulturas, se han localizado bolsas con muñecos atravesados por alfileres, amarres y fotografías dentro de frascos.

Según los relatos que circulan en el lugar, algunas personas acuden a las tumbas de quienes murieron violentamente bajo la creencia de que estos sitios pueden servir como medios para cruzar al otro lado. En esos sepulcros, aseguró, se han encontrado efigies del diablo y esculturas de la muerte enterradas.


Cambrón relató el caso de una persona cuyo nombre aparecía escrito en un papel sujeto con un alfiler al vestido de una efigie de la muerte, junto con otros nombres. Tiempo después, esa persona fue asesinada de manera violenta. De acuerdo con su testimonio, los nombres estaban escritos en papeles colocados como si fueran mandas y se han registrado otros casos con desenlaces similares.


En otro episodio, narró que un joven fue visto sentado sobre una tumba y contratado para lavar una lápida. Al concluir el trabajo, recibió una propina de 50 pesos. Posteriormente, el billete fue encontrado semienterrado en la misma tumba donde el joven había sido visto.


La encargada contó que un trabajador del panteón intentó retirar el billete de la tierra, pero sintió que una mano le sujetó la muñeca para impedir que sacara el dinero.


En otro caso, un taxista que transitaba por la zona durante la noche observó a dos personas uniformadas sentadas en una banca ubicada en el acceso principal del cementerio. Al preguntar a la encargada si se trataba de los veladores, Concepción Cambrón le explicó que el recinto no cuenta con personal de vigilancia nocturna y que, según su versión, las personas descritas ya habían fallecido.


Relatos de esta naturaleza se mencionan con frecuencia en el camposanto principal de la ciudad y en sus extensiones. Uno de los casos más recientes, según la encargada, involucra a una joven que fue vista caminando con una veladora en dirección a su propia tumba.


Estas historias alimentan el misterio entre trabajadores y visitantes del panteón, donde las narraciones sobre apariciones y encuentros inexplicables mantienen vigente una interrogante: ¿las personas que se encuentran en el lugar están vivas o muertas?