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Ginebra, Suiza, El episodio actual de El Niño podría ser “el más potente” observado desde que se empezó a monitorear el fenómeno climático, hace cuatro décadas, alertó la Organización Meteorológica Mundial (OMM) de la ONU.
Este evento meteorológico natural aumenta las temperaturas de la superficie en el centro y el este del Pacífico ecuatorial, lo que tiene el poder de desencadenar cambios en los patrones de vientos, presión y lluvias de todo el planeta.
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) lanzó un llamado para recabar 110 millones de dólares con el fin de proteger a 4.9 millones de personas de los efectos de El Niño.
En América Latina, Panamá y El Salvador se declararon en emergencia para enfrentar este episodio de El Niño, que ya obligó a reducir el tráfico de buques por la vía interoceánica panameña. Ecuador, por su parte, impuso la alerta roja ante su fuerte intensificación.
Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), El Niño alcanzará su punto máximo a finales del año, aunque sus repercusiones en el clima continuarán hasta bien entrado 2027.
“El Niño está claramente establecido y se intensificará hasta convertirse en un fenómeno muy fuerte en los próximos meses, con grandes impactos en los patrones de precipitación y temperatura, y los riesgos asociados a inundaciones, sequías y calor extremo”, afirmó la agencia de la ONU.
La secretaria general de la OMM, la argentina Celeste Saulo, advirtió en rueda de prensa que el actual episodio “podría ser más potente que todo lo observado desde que arrancó nuestro monitoreo”, hace cuatro décadas.
Aunque no es causado por el cambio climático, los científicos esperan que El Niño agrave las temperaturas de un planeta que ya se está calentando por la quema de combustibles fósiles, al tiempo que intensifica los fenómenos extremos.
“El Niño se está volviendo gigantesco ante nuestros ojos”, alertó el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, recalcando que “el mundo se encuentra en la zona de peligro del clima extremo”.
