Por: Brian Vicario Figueroa


Iguala, Guerrero, Marzo 4.- El Instituto Nacional Electoral. Sin lugar a dudas todos hemos escuchado recientemente hablar del INE, un sinfín de dimes y diretes han estado presentes ante la institución, y no es para menos pues en la actualidad es el Órgano Constitucional Autónomo más polémico y controversial.

Pero ¿qué está sucediendo con el INE? Primeramente debemos definir qué es el INE, de manera general, podemos decir qué es un Órgano Constitucional Autónomo, el cual fue creado el 10 de febrero del año 2014 como parte de la reforma constitucional, y que pasó a sustituir al IFE; por lo que se convirtió en una autoridad única con carácter netamente nacional. Es el encargado de llevar acabo las elecciones electorales, del Presidente de la República, y de los diputados y senadores que conforman el Congreso de la Unión. Asimismo en coordinación con los organismos electorales de los estados, el INE también organiza las elecciones locales.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, publicó en el Diario Oficial de la Federación, las últimas cuatro reformas en materia electoral del denominado “Plan B” del Gobierno, con lo que, formalmente, han entrado en vigor. Pero ¿en qué consiste? El primer gran cambio que se aproxima es el cese del secretario ejecutivo del Instituto Nacional Electoral (INE), Edmundo Jacobo Molina, quien ha estado en funciones durante 14 años y que ha sido una figura fundamental del órgano.

Sin duda alguna la trascendencia de los cambios que prevé el «Plan B» es la reestructura de INE; con ello se prevé la salida de 84.6% de trabajadores del Servicio Profesional Electoral Nacional (SPEN) y la permisividad a los servidores públicos para que realicen expresiones proselitistas en todo tiempo, haya o no campañas.

La cuestión no termina ahí, desde que se oficializará la entrada en vigor del Plan B de AMLO, el Instituto Nacional Electoral comenzó una batalla legal contra esta reforma: Impugnó ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

El INE a lo largo de la historia mexicana ha sido un órgano que genera opiniones divididas, el árbitro electoral, siempre está en el ojo del huracán y el trabajo que hace la institución es muy parecido a lo que hace un réferi en cualquier deporte, ser imparcial; o debería ser lo ideal, pero como sucede en los deportes, muchas veces las personas a cargo se ven viciadas por intereses superiores. Hoy en día el INE ha logrado dividir a un país, entre aquellos que están a favor de la reforma y de aquellos que están en contra; desde mi perspectiva el INE es el pretexto perfecto para el gobierno y la oposición de politizar el tema, es claro que existe una lucha de poderes entre MORENA (y sus aliados) frente al llamado “Va x México”, ambos están calentando motores rumbo al 2024 y la institución es el arranque de la disputa por la silla de palacio nacional. El INE, es y debe seguir siendo un órgano totalmente autónomo, encargado de realizar las elecciones federales; sin embargo es un hecho que los excesos que se viven al interior deben suprimirse; el recorte de personal es un tema delicado, pero como en todo trabajo, el trabajador tiene derecho a realizar la demanda correspondiente, y será el poder judicial el encargado de determinar que resolución se toma; el recorte al presupuesto del INE debe prevalecer sí y solo sí va destinado a los privilegios de los funcionarios, pero de ninguna manera debe bajarse el presupuesto para la organización de elecciones.

Hoy desde palacio nacional se canta una victoria por “El Plan B” del presidente; sin embargo aún falta analizar qué es lo que dice la Suprema Corte de Justicia de la Nación, pues hay grandes probabilidades que estas series de reformas, se declaren inconstitucionales, habrá que observar que pasará y veremos si es que no es un juego más, llamado “Política Ficción”.

Brian Vicario Figueroa es licenciado en Derecho y estudiante de Economía por la UNAM.

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