IRZA
Chilpancingo, Gro., Este jueves la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo negó que existan más folios de información de inteligencia militar por entregar al Comité de madres y padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos.
Además, aseguró que el Estado no infiltra movimientos sociales y, en ese sentido, rechazó que el soldado desaparecido en aquellos hechos trágicos de septiembre de 2014 en Iguala, Julio César López Patolzin, era infiltrado o espiaba para el Ejército en la Normal Rural de Tixtla.
En su conferencia matutina habló por cuarta ocasión del Caso Ayotzinapa, y en particular de la principal demanda de los padres de los normalistas desaparecidos: la entrega de más de 800 folios de información de inteligencia militar.
Dijo que los archivos del Ejército se abrieron al escrutinio de los padres y sus abogados en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, “para que las familias buscaran de manera directa, y se ha entregado lo que existe a los familiares; lo que existe se les ha entregado en su momento”.
Recalcó: “no hay más documentos por lo que se nos ha informado de lo que ya se entregó”, y que por ese caso hay “varios miembros (17) de las fuerzas del Ejército en particular, detenidos, no por la desaparición, sino por presuntos vínculos con la delincuencia organizada que ocurrió durante el periodo del presidente López Obrador”.
Y sostuvo que la infiltración de movimientos sociales y de la normal de Ayotzinapa era una práctica común en gobiernos del pasado y, ahora, no es una práctica que se continúe haciendo.
En referencia al caso de Julio César López Patolzin, quien estudiaba en Ayotzinapa y a la vez era soldado del Ejército infiltrado en Ayotzinapa, según se ha publicado, señaló que “no necesariamente es infiltrado, era estudiante de Ayotzinapa y pertenecía al Ejército mexicano, pero no necesariamente era un espía”.
Y sobre el caso del nutriólogo Irving Arroyo cuya familia exige su liberación, porque afirman que nada tiene que ver en esos hechos y que el gobierno está tratando de construir una segunda “verdad histórica”, la presidenta atajó: “es falso, falso, todo detenido tiene derecho a un abogado defensor y al sistema judicial que funciona, aunque los adversarios digan que no funciona”.
Añadió que hay nuevas líneas de investigación “a partir de información científica de evidencia científica”, y afirmó que Irving Arroyo, la noche del 26 de septiembre del 2014, sostuvo una llamada telefónica con Rodolfo Rueda Sebastián, de la funeraria “El Ángel”, de Iguala.
Sin embargo, Claudia Sheinbaum pidió a la FGR que reciba a la familia del nutriólogo de Iguala, “pero no hay ninguna fabricación de nada y, al contrario, hay mucha solidez en las pruebas que se están presentando; no tiene que haber preocupación, porque se está cumpliendo con la ley, y en un caso tan delicado jamás se va a fabricar una prueba”.
Respecto a la demanda de investigar al ex presidente Enrique Peña Nieto; al ex secretario de la Defensa, Salvador Cienfuegos y al ex secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, respondió: “para todo tiene que haber pruebas; hay un sistema penal acusatorio, si hay pruebas se procede a una carpeta de investigación y si no hay pruebas, pues no se procede”, y puso como ejemplo el caso del exgobernador, Ángel Aguirre Rivero, quien permanece en el penal de alta seguridad, en el Estado de México.

