IRZA
Acapulco, Gro., Al conmemorarse el Día Internacional de la Mujer, el arzobispo Leopoldo González González consideró que todavía hay mucho que avanzar en muchos países, sobre todo en donde aún no se termina por erradicar las costumbres inaceptables de la violencia contra las mujeres y las niñas.
En su mensaje dominical, “hay un constante reclamo que exige que ninguna mujer sea una víctima más, que ninguna mujer jamás asesinada o violentada, esto es urgente, ni una niña, joven o adulta debe de sufrir violencia, no se respeta la dignidad de una mujer, cuando le desaparecen a su hijo, a su hija, esposo o a algún familiar”.
El prelado católico resaltó que ejercer sobre las mujeres el maltrato familiar, la sexual, la violencia verbal, y diversas formas de esclavitud, no constituyen una muestra de fuerza masculina, sino una cobarde degradación social.
Lanzó una convocatoria a la sociedad en general y autoridades, para erradicar barreras que obstaculizan la igualdad en la justicia y en las leyes discriminatorias que afectan los derechos de las mujeres y las niñas.
Asimismo, subrayó que la relación mujer y hombre se debe de reconocer y valorar debido a que ambos, son necesarios para poder equilibrar la balanza entre toda una sociedad.
