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Ciudad de México, Mayo 18.- El dinosaurio más grande de esta región acaba de emerger del sedimento prehistórico en la provincia de Chaiyaphum, revelando un gigante que hace estremecer los registros paleontológicos mundiales.


Este descubrimiento, validado por la prestigiosa revista Scientific Reports (Nature), introduce formalmente al mundo al Nagatitan chaiyaphumensis.
Científicos de la Universidad de Mahasarakham confirman que este titán vivió hace 100 millones de años, consolidando a Tailandia como un epicentro clave para la ciencia.


El Nagatitan chaiyaphumensis es una nueva especie de saurópodo (dinosaurio de cuello largo y herbívoro) que ostenta el título del más grande jamás hallado en el sudeste asiático.


Esta criatura pertenece al grupo de los titanosaurios (gigantes de complexión robusta y piel acorazada), conocidos por ser los animales terrestres más masivos de la historia.


Sus restos fósiles, que incluyen vértebras y huesos de las extremidades, permiten estimar que este coloso alcanzaba dimensiones nunca antes registradas en esta parte del continente.


Las dimensiones del dinosaurio tailandés son asombrosas: se estima que medía entre 25 y 30 metros de longitud, con un peso aproximado de 40 toneladas métricas.


Para que lo visualices mejor, este espécimen era equivalente en largo a casi tres autobuses urbanos estacionados uno detrás del otro, dominando el paisaje del Cretácico.


Su altura le permitía alcanzar la vegetación más alta, utilizando su cuello como una grúa natural para alimentarse sin mover su pesado y masivo cuerpo.


Por qué este hallazgo cambia la paleontología


Este hallazgo en Tailandia es crucial porque demuestra que los titanosaurios gigantes tenían una distribución global mucho más amplia de lo que la ciencia estimaba anteriormente.


Hasta hace poco, se creía que los saurópodos más masivos estaban limitados principalmente a regiones de Sudamérica, como Argentina, o zonas específicas de África y América del Norte.


La presencia del Nagatitan en el sudeste asiático sugiere que existieron corredores biológicos (rutas naturales que permiten el desplazamiento de especies) entre los antiguos continentes.


El proceso de excavación en Chaiyaphum


La excavación en Chaiyaphum fue un reto técnico que tomó años de trabajo meticuloso para extraer los huesos de una matriz de roca extremadamente dura y antigua.


Los paleontólogos tailandeses, en colaboración con expertos internacionales, utilizaron tecnología de escaneo 3D para reconstruir las piezas faltantes y entender la biomecánica del animal.


El sitio del hallazgo, ubicado en la Formación Phu Kradung, ha demostrado ser una mina de oro científica, albergando otros restos de fauna prehistórica aún bajo estudio.