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Ciudad de México, En el Campo Militar de Santa Lucía, en el Estado de México, se realizaron demostraciones de ejercicios militares orientados a enfrentar hipótesis de acciones terroristas que pudieran presentarse durante la realización del Mundial 2026 en la Ciudad de México, Jalisco y Nuevo León.
En el ejercicio militar denominado »Ollamani» se ejecutaron 10 hipótesis de acciones, de unas 55 previstas por el Ejército Mexicano, para demostrar las capacidades de seguridad a los más de cinco millones de visitantes que se esperan para el evento futbolístico.
Entre los ejercicios destacaron la intercepción de una aeronave en pleno vuelo, el rescate de rehenes en un avión comercial, la intervención ante la amenaza de explosivos, la neutralización de drones no autorizados, la evacuación aérea de heridos y un incendio en instalaciones del Sistema de Transporte Colectivo Metro, entre otros supuestos.
El coronel de Infantería Diplomado de Estado Mayor Martín Salinas Reyes encabezó la actividad, en presencia de funcionarios del gobierno de la Ciudad de México, autoridades de la Federación Mexicana de Futbol y representantes de la Policía de Jalisco.
En una breve presentación, el militar explicó que los ejercicios consistieron en operaciones simuladas ejecutadas por tropas aplicando tácticas, técnicas y procedimientos previamente aprendidos.
“Su propósito fue comprobar la capacidad operativa, fortalecer la cohesión y evaluar el desempeño en un entorno controlado pero lo más apegado posible a la realidad”, dijo.
Las demostraciones forman parte de la evaluación de riesgos del »Plan Kukulcán», del cual se desprenden 55 escenarios hipotéticos para enfrentar situaciones de riesgo para la población y visitantes al mundial.
Intercepción de aeronave
Entre los ejercicios destacó la intercepción de una aeronave bajo el supuesto de que presentaba “indicios ilícitos, como no activar el código transpondedor, cambiar su ruta sin motivo aparente y registrar cambios erráticos de altura, procedente de alguna zona fronteriza”, explicó el maestro de ceremonias.
Para este ejercicio se utilizaron aeronaves interceptoras T6C y F5 que sobrevolaron la base aérea para demostrar la acción. Luego las naves decendiero y se mostró cómo los militares someten a la tripulación que viajaba en la supuesta nave irregular.
Toma y rescate de rehenes
Otro escenario practicado fue el secuestro de una aeronave comercial. El avión fue tomado por un grupo armado que mantenía el control, con pasajeros y tripulación como rehenes, con exigencias políticas, económicas y de reabastecimiento de combustible.
El ejercicio se resolvió en minutos mediante técnicas de negociación e intervención física. Este supuesto forma parte de la matriz de riesgos del Ejército Mexicano.
Otros ejercicios realizados incluyeron la atención de un incendio en el metro (Sistema de Transporte Colectivo) y el rescate de víctimas en el colapso de una edificación, entre otros.
También se mostraron los puestos de mando y centros estratégicos donde se revisan minuto a minuto cualquier amenaza en redes sociales u otros tipos de comunicación.
