IRZA
Acapulco, Gro., La crisis sanitaria provocada por el gusano barrenador en el ganado de la región Costa Grande continúa en aumento, alertaron productores, quienes aseguran que los casos se multiplican sin que exista una estrategia integral para contener la plaga.
Ganaderos de municipios como Petatlán, Zihuatanejo y La Unión reportan una elevada presencia de moscas y un incremento sostenido de animales infectados, situación que —advierten— podría salirse de control.
De acuerdo con testimonios recabados en la zona, diariamente se registran alrededor de 10 nuevos casos de reses afectadas. “Son muchas cabezas de ganado las infectadas por el gusano barrenador. Para decirlo más claro, hay más cabezas de ganado infectado en la región de la Costa Grande que casos de sarampión en ciudadanos”, expresó un productor.
Los afectados señalan que personal del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) realiza inspecciones en ranchos; sin embargo, cuando detecta animales enfermos, estos quedan vetados para su comercialización, lo que genera pérdidas económicas sin que se ofrezcan apoyos complementarios.
También reprochan la falta de acciones visibles por parte de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural (Sagadegro), ante una problemática que consideran urgente.
Ante la expansión del parásito, los propios ganaderos aplican medicamentos, sueros y antisépticos para tratar las heridas. Algunos recurren incluso a prácticas tradicionales como el uso de gasolina, diésel o aceite de dos tiempos para intentar frenar la infección y favorecer la cicatrización.
Reconocen que no todos los casos son reportados oficialmente, ya que la inmovilización del ganado implica restricciones comerciales. “Hay que tratar al ganado, es urgente atender esta situación que podría salirse de control, es una situación que debe preocupar al gobierno, pero no quieren decir nada, porque no pueden hacer nada”, reclamó otro productor.
Los ganaderos insistieron en que la crisis sigue creciendo y demandaron una intervención inmediata antes de que el impacto económico y sanitario sea mayor en la Costa Grande de Guerrero.
