El guinda tomó la Costera desde el Edificio Inteligente hasta el centro de Acapulco, donde más de cien mil personas procedentes de las ocho regiones de Guerrero se concentraron frente al Zócalo y la bahía para expresar su respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo por su Segundo Informe de Gobierno.


La movilización, convocada por la alcaldesa con licencia Abelina López Rodríguez, reunió a familias, jóvenes, adultos mayores, militantes y simpatizantes procedentes de colonias, comunidades y municipios de todo el estado, con lonas que identificaban regiones y localidades, banderas que sobresalían entre la multitud y consignas que acompañaron el recorrido hasta el corazón del puerto.


El destino era el Zócalo, frente al malecón, pero la concentración alcanzó las calles del centro y dejó una escena poco habitual para Acapulco, con representaciones de las ocho regiones reunidas en una misma marcha.


Cuando Abelina López llegó al escenario, los aplausos y las consignas marcaron su aparición, mientras la bahía quedó detrás del templete y frente a ella se extendió la multitud que había recorrido la Costera desde el Edificio Inteligente.


“A mí Acapulco no me lo contaron”, dijo al iniciar su participación.


A partir de ahí, el puerto se convirtió en el hilo conductor de su intervención, pues Abelina recordó las raíces indígenas de Acapulco, el Galeón de Manila y la toma del Fuerte de San Diego por las fuerzas de José María Morelos para llevar esa memoria hacia el presente y presentar a la ciudad como una tierra marcada por la resistencia y por su capacidad para levantarse frente a la adversidad, una idea que trasladó después a su propia gestión.


Otis ocupó uno de los pasajes centrales, con el recuerdo de aquella madrugada del 25 de octubre de 2023 y la devastación que dejó el huracán categoría cinco, así como de la respuesta posterior para recuperar viviendas, servicios, infraestructura y actividad turística; también recordó a John, que en septiembre de 2024 provocó inundaciones, deslaves y nuevas afectaciones cuando el puerto todavía enfrentaba las consecuencias de Otis.


“Gobernar es permanecer cuando todo parece perdido”, afirmó.


Abelina enumeró resultados de su administración en materia de recuperación turística, reconstrucción y finanzas municipales, entre ellos el pago de cerca de tres mil millones de pesos de deuda heredada, recursos que, sostuvo, pudieron destinarse a obras y servicios.


El tono cambió cuando cuestionó a quienes, según dijo, conocen los pasillos de las cúpulas pero desconocen las calles de las colonias, así como a quienes han cambiado de grupo, alianza y discurso y pretenden anticipar decisiones que corresponden al pueblo, aunque evitó mencionar nombres.


“La confianza no se presume, se gana”, dijo.


El respaldo a Claudia Sheinbaum también ocupó un momento importante de la intervención, con el reconocimiento de Abelina a la atención que el Gobierno de México brindó a Acapulco después de Otis y John y a la recuperación del puerto bajo la administración de la presidenta.


“Acapulco sabe que no está solo. Y nuestra presidenta también debe saber que no está sola”, expresó.

Junto con Morena, la Cuarta Transformación y la defensa de la soberanía nacional, planteó un Plan de Reconstrucción, Reconciliación y Pacificación para las ocho regiones de Guerrero, con acciones en infraestructura, agua, caminos, salud, educación, campo, empleo y seguridad.

También se refirió a Aguas Blancas, El Charco y los 43 normalistas de Ayotzinapa como heridas pendientes de verdad y justicia, y sostuvo que la pacificación del estado requiere atender esas causas junto con las necesidades sociales de sus comunidades.

Abelina también habló de su trayectoria, de las elecciones de 2021 y 2024 en las que recibió la confianza de los acapulqueños y de sus más de cuarenta años de lucha social, con una reivindicación directa de su permanencia en la izquierda.

“Yo no llegué a la izquierda cuando la izquierda llegó al poder”, afirmó, antes de resumir su posición dentro del movimiento con otra frase que recibió aplausos: “Mi único grupo es el pueblo. Mi única alianza es con el pueblo”.

Para entonces, la dimensión política de la marcha ya estaba expuesta. El respaldo a Claudia Sheinbaum por su Segundo Informe de Gobierno fue el motivo de la convocatoria, mientras la presencia de contingentes de las ocho regiones mostró la capacidad de la morenista para reunir en Acapulco a una representación amplia del movimiento.

El cierre volvió a las consignas por Claudia Sheinbaum, la Cuarta Transformación y México, mientras los asistentes comenzaron a retirarse del Zócalo y las calles del centro recuperaron poco a poco su ritmo habitual.

Las lonas y las banderas todavía permanecieron entre los grupos que emprendieron el regreso, con la bahía como telón de fondo de una jornada que dejó una imagen difícil de ignorar, cerca de cien mil personas reunidas en Acapulco bajo una misma convocatoria y con un mensaje dirigido a la presidenta de México.

La destinataria era Claudia Sheinbaum, pero la escena también dejó expuesta la fuerza política de Abelina López, aspirante a coordinar los Comités en Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, para reunir a contingentes provenientes de las ocho regiones de Guerrero.