Vicky Barrios


Iguala, Guerrero, Julio 16.- Oficialmente, este miércoles concluye el ciclo escolar 2025-2026 para los niveles de preescolar, primaria y secundaria, tanto en instituciones públicas como privadas. La mayoría de los estudiantes de nivel medio superior y superior también iniciaron su periodo vacacional y será hasta el 31 de agosto de 2026 cuando regresen a clases para dar inicio al ciclo escolar 2026-2027.


Cada año, durante las ceremonias de clausura de fin de cursos, especialmente en educación básica, es común que los padres o padrinos entreguen a los egresados un ramo de flores y algún obsequio como reconocimiento por recibir el certificado que les permitirá continuar con su formación académica.


Para los padres de familia, el término del ciclo escolar representa una gran satisfacción al ver a sus hijos culminar una etapa educativa; sin embargo, también se convierte en un dolor de cabeza debido a los gastos económicos que implica.


Las autoridades educativas de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG) recomiendan evitar gastos innecesarios y prohíben el cobro de cuotas que condicionen la entrega de documentos o certificados. No obstante, los acuerdos internos entre directivos y sociedades de padres de familia suelen prevalecer, generando costos elevados que afectan principalmente a las familias de menores recursos.


En muchos casos, los alumnos no utilizan el uniforme escolar, sino un atuendo especial o incluso rentan toga y birrete. Asimismo, las ceremonias dejan de realizarse en las instalaciones educativas para celebrarse en salones de fiestas, donde en ocasiones también se ofrece un banquete. A ello se suma la contratación de servicios de decoración, incluyendo escenarios especiales para la fotografía del recuerdo.


Además, las sillas de los graduados son decoradas, generalmente con los colores de la institución; se colocan arreglos florales para el presídium y se imprimen invitaciones con un número limitado de pases, cuyos boletos adicionales suelen venderse por separado. Finalmente, se adquiere la fotografía grupal.


Todos estos gastos representan una inversión que va, como mínimo, de 2 mil a 4 mil pesos por alumno, sin contar el festejo que muchas familias realizan posteriormente en sus hogares o en algún restaurante para convivir con padrinos y demás familiares.


Otro desembolso importante corresponde a los padrinos que aceptan acompañar al graduado. Algunos optan por lo tradicional, como un ramo de flores naturales o artificiales y un regalo, que generalmente consiste en una mochila para la siguiente etapa escolar.


Sin embargo, otros van más allá y eligen obsequios más llamativos o extravagantes. Durante las graduaciones de este 2026, por ejemplo, en preescolar se popularizaron los ramos elaborados con dulces y útiles escolares, mientras que en primaria y secundaria destacaron los arreglos en forma de flores confeccionadas con billetes de distintas denominaciones.


Los regalos también fueron muy variados: desde ropa y calzado hasta computadoras, motocicletas y automóviles, sin faltar las alhajas de oro y plata. En algunas comunidades, además, se ha vuelto común regalar aves de corral, cerdos, chivos, caballos e incluso becerros.


Lo cierto es que las ceremonias de clausura representan un fuerte desembolso económico tanto para padres de familia como para padrinos.


Algunos padres consultados, quienes manifestaron estar en desacuerdo con estos gastos excesivos, señalaron que la prioridad debería ser reconocer el esfuerzo y el aprendizaje de los niños y jóvenes, pues, sin darse cuenta, la sociedad ha convertido una celebración escolar en una carga económica para muchas familias.


«Además, en poco más de un mes volveremos a enfrentar otro gasto importante con el regreso a clases: uniformes, útiles escolares y, por si fuera poco, las cuotas que se solicitan al inicio de cada ciclo escolar», concluyeron.