IRZA
Chilpancingo, Gro., Este domingo en conferencia de prensa, familiares de la maestra Leonor López Florencio, de 66 años de edad, quien fue privada de su libertad desde la noche del pasado 4 de enero en Cuajinicuilapa, pidieron ayuda a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.


Le solicitaron que intervenga ante esta “grave situación, (porque) las familias de Guerrero no vivimos en paz como tanto se pregona y somos rehenes de grupos criminales”.


Ramón y Emanuel Añorve López, hijos de la maestra, dijeron que se la llevaron por la fuerza de su domicilio cuatro sujetos armados, frente a su nana, una señora de edad avanzada y en silla de ruedas.


Emanuel Añorve López refirió otra persona que vive con ellos y que es mayor de edad, intervino con un leño y le dispararon en la cara, pero que afortunadamente no falleció y está en recuperación en el hospital de El Quemado, en Acapulco.


Señalaron que con la denuncia en la Fiscalía General del Estado (FGE) se inició la carpeta de investigación y se han realizado cinco búsquedas, y que no han recibido ninguna exigencia de sus captores para liberarla.


Aseguraron que, en ese municipio de Costa Chica, en los límites con Oaxaca, el fenómeno de las desapariciones forzadas es grave, y que las autoridades no tienen ninguna estrategia para combatirlas, porque “hay al menos otras dos personas que, al igual que mi mamá, se las llevaron unos hombres armados y no se ha vuelto a saber de ellas”.


La señora Felícitas López Florencio, hermana de la maestra desaparecida, hizo un llamado desesperado a los captores: “les pedimos que se tienten el corazón, mi hermana es una persona adulta, con un problema de salud y no hace daño a nadie; les pedimos que la liberen o que al menos nos digan en dónde está para poder darle cristiana sepultura y tener en dónde llorarle”.


Demandaron a Claudia Sheimbaun que su gabinete de Seguridad ponga atención a lo que sucede en Cuajinicuilapa, “donde la violencia e inseguridad ha ido en aumento desde hace un par de años por una disputa cruenta por la plaza entre dos grupos del crimen, y las familias de Guerrero no vivimos en paz como tanto se pregona y somos rehenes de grupos criminales”.