IRZA
Acapulco, Gro., Lo que debía ser un traslado rutinario terminó en un auténtico mal trago para los propietarios de un cargamento de cerveza, luego de que miles de latas cayeran de la caja de un camión sobre la avenida Cuauhtémoc, dejando pérdidas estimadas en unos 100 mil pesos.


El percance ocurrió alrededor de las 14:00 horas sobre la lateral de la avenida Cuauhtémoc, a la altura de la calle del Taller, en el fraccionamiento El Roble, frente a los accesos del Maxitúnel.

De acuerdo con los propietarios de la mercancía, el conductor circulaba a una velocidad elevada y habría tomado de manera incorrecta una calle con desnivel. El movimiento provocó que los amarres de la carga cedieran y que las latas se vencieran hacia el lado izquierdo de la caja.


El resultado fue una escena poco común: una gran cantidad de cerveza terminó sobre el camellón, mientras que varias latas quedaron golpeadas y fueron consideradas inservibles.

Por fortuna, el incidente no pasó a mayores. No hubo personas lesionadas ni daños a terceros y, contra todo pronóstico, tampoco se registraron actos de rapiña. Esta vez, al parecer, nadie quiso convertir el percance en una oportunidad para “rescatar” mercancía.


Elementos de la Policía Vial acudieron al sitio para abanderar la zona y facilitar las maniobras para retirar el producto y evitar mayores afectaciones a la circulación.

La cerveza que logró sobrevivir al percance fue trasladada en camionetas particulares, con las que se realizaron las labores de descarga y recuperación de la mercancía.


Los propietarios estimaron que el producto dañado representa pérdidas de alrededor de 100 mil pesos, aunque el golpe al bolsillo será mayor, pues también deberán asumir los gastos de descarga, traslado y posterior entrega de la mercancía al cliente.


Al final, el saldo fue claro: sin lesionados, sin rapiña y con buena parte del cargamento fuera de circulación, los propietarios terminaron con un problema que, literalmente, les dejó un trago muy amargo.