IRZA
Chilpancingo, Gro., En un hecho que ha conmocionado a la capital del estado, un bebé de dos años de edad, identificado como Alexis Alfredo, fue asesinado al interior de un domicilio ubicado en la colonia El Encanto, al oriente de Chilpancingo, presuntamente a manos de su padrastro, con la presunta complicidad de su madre.
De acuerdo con los primeros reportes, el crimen ocurrió en un inmueble de la calle Encino, cerca de la barranca Guaje Seco y de la capilla del Divino Niño. Vecinos señalaron que desde aproximadamente las 7:00 de la mañana se escuchaban gritos de auxilio, aunque inicialmente pensaron que se trataba de una broma. Al persistir los gritos, realizaron una denuncia anónima al número de emergencias 911 alrededor de las 13:04 horas, lo que derivó en la movilización de las autoridades.
Al arribar al lugar, los agentes confirmaron que el menor presentaba evidentes signos de violencia y ya no contaba con signos vitales. Casi de manera simultánea, fueron detenidos Eder Alexander, padrastro del niño, y Olga María, su madre, cuando intentaban huir a bordo de una motoneta. Ambos fueron puestos a disposición de la Fiscalía General del Estado, junto con una tercera persona que fue presentada en calidad de testigo y que colabora con las investigaciones.
Fuentes ministeriales informaron que la pareja se encontraba presuntamente bajo los efectos de la droga conocida como “cristal” y que, tras su detención, habrían confesado que el padrastro golpeó y ahorcó al menor con las manos, mientras la madre lo sujetaba de los pies. Peritos en criminalística realizaron las diligencias correspondientes para establecer la mecánica de los hechos y recabar evidencias, mientras que el cuerpo del menor fue trasladado al Servicio Médico Forense (SEMEFO) para los estudios de ley.

El caso generó reacciones inmediatas en el Congreso del Estado de Guerrero, donde diputadas y diputados exigieron justicia y un castigo ejemplar para los responsables. Durante la sesión ordinaria de este miércoles, la diputada del Partido Acción Nacional (PAN), Irene Montiel Servín, calificó el hecho como “profundamente doloroso” y demandó fortalecer la prevención de la violencia infantil desde los centros educativos y el núcleo familiar, mediante atención psicológica y detección temprana de casos de maltrato.
Asimismo, propuso que el gobierno estatal aproveche la presencia de los Servidores de la Nación y del programa “Médico en tu Casa” para identificar signos de violencia familiar durante los recorridos domiciliarios y canalizar oportunamente los casos al DIF, antes de que ocurran tragedias. Criticó además que el cuerpo del menor permaneciera más de 24 horas en el SEMEFO, lo que consideró un reflejo de burocracia e impunidad.
Al posicionamiento se sumó la diputada de Movimiento Ciudadano, Erika Lührs Cortés, quien urgió a realizar una investigación pronta y exhaustiva para que los responsables sean castigados conforme a la ley. En el mismo sentido, el coordinador del Grupo Parlamentario del PRI, Alejandro Bravo Abarca, exigió que el caso no quede impune y que se aplique todo el peso de la ley contra quien o quienes resulten responsables.
Las autoridades continúan con las investigaciones para determinar la situación jurídica de los detenidos, mientras el caso ha reavivado el debate sobre la urgencia de reforzar las políticas de prevención y atención a la violencia infantil en Guerrero.
