Juan Manuel Molina
Chilpancingo, Gro., Entre reclamos de la oposición por un presunto albazo legislativo y con la ausencia de la bancada del PRI, el Congreso de Guerrero aprobó por mayoría la reforma impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, que establece como requisito indispensable contar únicamente con la nacionalidad mexicana para aspirar a la Presidencia de la República, las gubernaturas y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.


La sesión de este miércoles estuvo marcada por la inconformidad de diputados del PRI y del PAN, debido a que el dictamen se incluyó de última hora, sin consulta previa en la Junta de Coordinación Política (Jucopo).


Ante la falta de acuerdos y el rechazo a la forma en que la minuta llegó al Pleno, los diputados priístas abandonaron la sesión.


La diputada del PAN, María Irene Montiel Servín, señaló que la reforma “vulnera los derechos políticos sin una discusión abierta” y calificó como “un error” la supuesta imposición de este tipo de restricciones bajo el argumento de “proteger la soberanía”.


En contraparte, el coordinador de la bancada de Morena y presidente de la Jucopo, Joaquín Badillo Escamilla defendió la propuesta y la calificó como “un paso histórico para afianzar la independencia jurídica y política del país”.


Badillo Escamilla argumentó que exigir una sola nacionalidad para ocupar los máximos cargos de elección popular funciona como una medida preventiva indispensable.


Después del debate, el dictamen obtuvo 34 votos a favor de diputados de Morena, PVEM y PRD; dos votos en contra de diputados de Movimiento Ciudadano y PAN; y una abstención del diputado perredista Jorge Iván Ortega Jiménez.