IRZA
Tixtla, Gro., En este municipio que vio nacer al General Vicente Guerrero Saldaña, más de 300 campesinos que se dedican a la siembra de flores de cempasúchil, terciopelo y nube se aprestan a vender sus cosechas a centenares de personas que las utilizan para adornar sus altares y recibir a sus fieles difuntos.
Las siembran desde principios de agosto, para que coincida el corte con la ancestral tradición de Día de Muertos; tres meses de sembrar, regar, fertilizar y combatir plagas para evitar que la flor se dañe el proceso.
Tienen sus parcelas en el tradicional barrio del Santuario, donde se dividen en dos sectores: el primero de más de 245 hectáreas, de la unidad de riego “Juan Catalán”. Utilizan agua de la presa para regar sus sembradíos y, los segundos, unos 65 productores cuyas parcelas se encuentran en el acceso principal y usan agua de riego del manantial Teoixtla.
Heredaron de sus padres y abuelos la dedicación al campo, hortalizas y flores siembra en su mayoría. Juárez Tlatempa contó que la flor la compran comerciantes de Acapulco, de ambas costas e incluso de la Ciudad de México.
Refirió que el rollo de flor de terciopelo se vende en 150 pesos y el de cempasúchil en 120 pesos; la docena de nube a 200 pesos y la cadena de flor de cempasúchil a 50 pesos.

Don Isidro Tlatempa Bello, otro campesino, dijo que están “preparados para recibir a quien guste venir a comprar flores, y hoy estamos regando por última ocasión nuestras parcelas para que mañana en el corte estén bien frescas nuestras flores”.
Indicó que esperan una “mejor temporada de venta, porque hace un año por mucha lluvia se nos puso negra la flor, pero este año está muy limpia y lista para venderla”.
Una vez que venden la flor que cuidaron durante tres meses, se dedican a la siembra y cosecha de rábano, cebolla, cilantro, lechuga, col o repollo, calabaza y en menor cantidad maíz.
Hasta este miércoles, don Isidro ya tenía dos pedidos de manojos o ramos de terciopelo, “para mañana esperamos otro pedido de 20 manojos o ramos, ya vinieron a preguntar unos jóvenes que les interesa comprar por surcos de nuestras parcelas, acá como gusten y quieran les vendemos a quien se interese, de eso no hay ningún problema”.
Informó que le pidieron al alcalde Alberto Michi Campos un operativo de seguridad, aunque aseguró que “acá no hay ningún problema, vengan con confianza, le pedimos al presidente que también la policía se porte bien, que no anden infraccionando y nos ayuden a la venta de nuestras cosechas”.
Como don Isidro y don José, más de 200 campesinos de flor esperan que estos días el esfuerzo que realizaron durante tres meses se refleje en su venta, y ayuden a la economía familiar de estas personas que viven en esta cabecera municipal de Tixtla de Guerrero, en la zona Centro de nuestra entidad.
