Vicky Barrios
Iguala, Guerrero, Octubre 21.- La falta de información, educación y acceso a estudios de detección, así como a tratamientos como quimioterapia y radioterapia, son factores que dificultan la atención del cáncer de mama en diversos países. En México existen opciones para acceder a estos servicios, por lo que es importante aprovecharlos y, sobre todo, fomentar la prevención, señaló Arfi Bandera Delgado, especialista en Oncología Ginecológica.
Durante una ponencia sobre el cáncer de mama, la especialista informó que, en México, una de cada ocho mujeres podría desarrollar esta enfermedad a lo largo de su vida. Asimismo, citó estimaciones atribuidas a Globocan que apuntan a que el próximo año se registrarán 32 mil 700 casos nuevos y ocho mil defunciones por esta causa.
Por su parte, Ben Yehuda Martínez Villa, director del ISSSTE en Iguala, destacó la importancia de sensibilizar y concientizar a la población sobre la detección temprana y el diagnóstico oportuno, a fin de mejorar las posibilidades de recuperación.
Señaló que portar un moño rosa durante octubre representa una muestra de solidaridad con las personas que enfrentan esta enfermedad y que, para quienes trabajan en el cuidado de la salud, también implica un compromiso con las pacientes.
Durante su intervención, la especialista en Oncología presentó cifras y estadísticas sobre la situación del cáncer de mama en el país y en la región Norte de Guerrero, además de hacer un llamado a las mujeres a realizarse la autoexploración y acudir oportunamente a los servicios médicos. También destacó la importancia de mantener una alimentación saludable.
Como parte de la actividad, varias mujeres compartieron sus testimonios sobre cómo lograron recuperarse del cáncer, las experiencias de vivir sin una o ambas mamas y la importancia del apoyo familiar durante el tratamiento y la recuperación.
Una de las pacientes hizo un llamado a los médicos para que actúen con mayor empatía y sensibilidad al comunicar un diagnóstico de cáncer, al relatar la experiencia que vivió cuando le informaron que padecía la enfermedad.
“Que te hagan un estudio ante la sospecha de un tumor cancerígeno es alarmante; confirmar que lo tienes significa enfrentarte a la posibilidad de morir. Y, encima, como fue mi caso, escuchar a los médicos decir: ‘Tiene varios tumores, parece arbolito de Navidad’, con una frialdad lastimosa, fue devastador. En ese momento sentía que me moría. Gracias a Dios, hoy lo puedo contar; por ello, pido más empatía y tacto al comunicar un diagnóstico”, expresó.
La ponencia fue organizada por el ISSSTE en coordinación con la Sección XIV del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y contó con la asistencia, en su mayoría, de personal del magisterio.
