Guerra sucia contra Jacko Badillo
Por: Efraín Flores Iglesias
Desde hace varias semanas, el presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Congreso del Estado, Joaquín Badillo Escamilla, ha sido objeto de una campaña de guerra sucia en las redes sociales. El objetivo es claro: destruir su credibilidad, reputación e imagen pública para reducir su intención de voto y debilitar su estructura política con miras a la elección de 2027.
A sus adversarios –internos y externos de Morena– les preocupa que “Jacko” Badillo siga creciendo en el ámbito público. Y va más allá de la simple rivalidad ideológica.
Lo que no entienden sus malquerientes es que el presidente de la Jucopo es un actor político echado para adelante y que seguirá firme en su intención de participar en su momento por la presidencia municipal de Acapulco.
“El Pargo”, como también es conocido popularmente por los acapulqueños, ha mantenido una postura ética, estratégica y basada en la rendición de cuentas para no perder la confianza de la ciudadanía. Y en lugar de responder con descalificaciones personales, insultos o noticias falsas, ha optado por la prudencia y en seguir fortaleciendo su trabajo en el Congreso local y en el distrito que representa.
Tampoco ha descuidado su trabajo en territorio, porque es un actor político y social que sabe administrar sus tiempos. Y no sólo eso. También ha sido respetuoso de la ley.
Hay quienes cuestionan que antes de 2021 apoyó a otras opciones políticas contrarias a Morena y que no merece ser el coordinador municipal de los Comités de Defensa de la Transformación y Soberanía Nacional en Acapulco.
Lo cierto es que Jacko Badillo, al igual que muchos militantes de Morena llegaron después de la fundación del movimiento, como es el caso de Beatriz Mojica Morga, quien se incorporó en 2020 y que hace un mes fue presentada por la dirigencia nacional de ese partido como la ganadora de la encuesta para coordinar los Comités de Defensa de la 4T en el estado de Guerrero.
En las últimas dos elecciones ha sudado la camiseta guinda y ha obtenido el respaldo de los electores del distrito IX de Acapulco, destacando inmediatamente como uno de los legisladores más productivos en el Congreso del Estado.
Actualmente, es el coordinador parlamentario de Morena y el presidente de la Jucopo, la más alta posición política y administrativa dentro del Poder Legislativo.
No es un viejo rostro de la política y no ha sido sancionado por ningún delito. Por el contrario, es un actor político responsable y un reconocido profesionista y empresario acapulqueño.
El pasado 9 de octubre formalizó su registro para participar en el proceso interno de su partido, para consolidar así una nueva etapa en su trayectoria política.
Desde entonces arreció más la guerra sucia en su contra.
Y se entiende: lo ven como un serio aspirante y que más adelante puede disputar también la alcaldía porteña.
Jacko Badillo es un personaje popular en el municipio de Acapulco.
No es un improvisado de la política y es de los aspirantes a la Coordinación Municipal de la 4T en Acapulco más preparados académicamente.
De acuerdo al portal web del Congreso del Estado, Joaquín Badillo Escamilla es licenciado en Comercio Internacional por el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, maestro en Administración por la Universidad Americana de Acapulco y doctor en Administración Pública y Ciencia Política.
También ha destacado a nivel nacional en el deporte de la natación y en 2019 obtuvo el segundo lugar en el campeonato mundial de pesca deportiva en Sodwana, Sudáfrica.
Como presidente de la Jucopo se ha destacado por la construcción de acuerdos favorables para el estado de Guerrero, poniendo como premisa el diálogo entre las distintas fuerzas parlamentarias, que en más de una ocasión han reconocido su apoyo, apertura y liderazgo.
En este momento cuenta con 48 años de edad, y se le ve tranquilo y más comprometido en dar buenos resultados a sus paisanos de Acapulco.
Es claro que el que está detrás de la guerra para atacarlo, calumniarlo y difamarlo no quiere que él gane la encuesta.
Quien recurre a la descalificación personal, mentiras y ataques subterráneos suele carecer de propuestas o argumentos sólidos para confrontar de manera legítima.
En suma, la guerra sucia contra Jacko Badillo es una señal de que va bien en las encuestas y de que sigue ganando influencia al interior y exterior de Morena.
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