El pueblo estadounidense canceló la sevicia mediática de televisar un fusilamiento
Por: Teodoro Rentería Arróyave
Cansado el pueblo estadounidense de tanto abuzo, y sin necesidad de que un tribunal actuará y dictará una sentencia que probablemente se fuera hasta la Corte Suprema, se impuso masivamente en todos los medios y en las redes sociales para cancelar la servicio mediática de transmisión por televisión el fusilamiento de un alto mando del Ejército estadounidense sentenciado a la pena capital por un tribunal militar por haber cometido un múltiple homicidio contra sus congéneres de armas.
Sevicia, nos ilustran las enciclopedias, es un sustantivo femenino que significa crueldad excesiva, trato fiero, brutal o la intención despiadada de hacer sufrir a otra persona. Viene del latín saevitia (furia, salvajismo o dureza). Elemento físico: Acciones de maltrato, golpes, lesiones o daños materiales. Elemento psicológico: La intención deliberada, el goce o el espíritu de causar sufrimiento.
De hecho, la transmisión en vivo de la ejecución se canceló. El presidente estadounidense, Donald Trump ante el rechazo generalizado, reculó al intervenir para anular la propuesta de su secretario de Defensa, Pete Hegseth, y decidió dar marcha atrás a la transmisión polémica.
El alcalde y psiquiatra del Ejército, ya degradado, Nidal Malik Hasan, responsable del tiroteo masivo de 2009 en la base militar de Fort Hood, Texas, donde asesinó a 13 personas e hirió a otras 32, fue declarado culpable y se le impuso la pena capital.
El secretario de Defensa, en una actitud, no de justicia sino de venganza, había acordado que la ejecución por pelotón de fusilamiento se transmitiría en vivo por streaming el próximo 3 de diciembre, coincidiendo de forma exacta con la fecha y hora del ataque original. Ante la brutal propuesta el huésped de la Casa Blanca cayó, lo que se interpretó como un acuerdo entre ambos.
La absurda y brutal propuesta de televisar el fusilamiento generó un fuerte rechazo y críticas, incluso entre legisladores aliados dentro del propio Partido Republicano. Tal parecía que retornamos a la Edad Media, al oscurantismo feudal, donde las ejecuciones eran públicas. Ante la magna presión y el descontento generalizado de la ciudadanía, el presidente Donald Trump no tuvo otra alternativa que anular la orden de transmisión mediática de su secretario de la defensa , que lo ha metido en las peores decisiones de su segundo mandato.
La pena de muerte, descalificada desde los principios humanísticos y comprobada como inútil y equívoca porque muchos ejecutados que posteriormente, se confirma que eran inocentes, la mantienen 53 países en sus legislaciones, según registros globales.
Según Amnistía Internacional, AI, sólo 17 países llevan a cabo ejecuciones, y precisamente en Estados Unidos se está a punto de cometerse otro acto de sevicia. La mujer de 50 años, Christa Pike que sobrevivió a dos intentos fallidos de ejecución con inyecciones letales, fue restablecida en un hospital para, todo indica, volverla a someter a la brutal pena de muerte, ahora al cuadrado.
