Eduardo Yener Santos


Iguala, Guerrero, Octubre 8.- Una comisión de madres y padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos, junto a agentes de la Fiscalía General de la República (FGR) y funcionarios de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) entraron este miércoles a dos funerarias de Iguala para buscar restos o indicios relacionados con los estudiantes.


Hace 10 días, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó una nueva línea de investigación que apunta a la existencia de una red criminal que operaba a través de las funerarias de la familia Rueda y del Servicio Médico Forense de Iguala, donde mantenían el control Rodolfo Rueda Sebastián y su hijo Rodolfo Rueda Mazón, detenidos el año pasado.


La investigación federal también ha señalado que durante la noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre de 2014, cuando ocurrió la tragedia de Iguala, Rodolfo Rueda mantuvo comunicación telefónica con presuntos delincuentes del grupo criminal Guerreros Unidos y con policías municipales.


Los padres estuvieron en las funerarias de Iguala durante cuatro horas. Primero, a las 10 horas entraron a la funeraria El Ángel ubicada junto al Semefo en el poblado Rancho del Cura y luego a la funeraria Rueda situada en la avenida Bandera Nacional.


Al mismo tiempo autoridades desplegaron un dispositivo de seguridad con la participación de la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, la Agencia de Investigación Criminal y la FGR.


Al término de las diligencias, el abogado de las familias de los 43 normalistas, Isidoro Vicario Aguilar afirmó que la inspección permitió descartar la posibilidad de encontrar restos o indicios relacionados con los estudiantes desaparecidos.