Fernando Polanco Ochoa
Chilpancingo, Gro., El pleno del Congreso local guardó este martes un minuto de silencio en memoria del extinto alcalde de Chilpancingo, Alejandro Arcos Catalán, a dos años de su homicidio.
Arcos Catalán fue asesinado el 6 de octubre del 2024, apenas seis días después de haber rendido protesta al cargo, y fue recordado por la diputada del PRD, Rebeca Núñez Martín del Campo, como un “promotor de la paz”, durante la sesión ordinaria del Congreso.
A petición del Grupo Parlamentario del PRD, la Mesa Directiva concedió el minuto de silencio que guardaron los diputados de pie. Antes, desde la tribuna, la legisladora Martín del Campo dijo que “el silencio nunca puede ser la respuesta frente a la violencia y el olvido jamás puede convertirse en política pública”.
Agregó que, a dos años de la ausencia física de Alejandro Arcos, “estamos aquí para recordar al hombre antes que el crimen, al ciudadano antes que la estadística, estamos aquí para recordar su vida y su obra”.
“Pero también para afirmar que recordar a Alejandro exige hablar de paz, pero hablar de paz también exige hablar de justicia”, señaló, y agregó que, a dos años del asesinato, “el paso del tiempo no puede convertirse en sustituto de la justicia”.
Sostuvo que su familia, que caminó a su lado y la sociedad de Chilpancingo, “tienen derecho a la verdad, al esclarecimiento de los hechos y a que las instituciones determinen las responsabilidades que corresponden conforme a derecho”.
Refirió que Alejandro Arcos entendió que la paz no podía reducirse a una consigna, sino a recuperar la tranquilidad de Chilpancingo y de una ciudad en la que sus familias pudieran realizar su vida cotidiana con seguridad.
“Porque la paz no es solamente la ausencia de violencia, necesita justicia, instituciones que funcionen, oportunidades que alcancen y comunidades que puedan recuperar sus calles sin miedo”, resaltó.
En ese sentido y ante la proximidad de las elecciones de junio del 2027, la diputada Rebeca Núñez señaló que quienes decidan participar en ese proceso, sin importar su partido, ideología o proyecto, “deben poder hacerlo con libertad, seguridad”, porque “ninguna candidatura vale una vida”.
