Vicky Barrios


Iguala, Guerrero, Sept. 24.- Daños aún sin cuantificar, registrados al interior de la Zona Militar No. 35, fue el saldo que dejó la irrupción desde el exterior de petardos y bombas molotov, que un grupo de jóvenes de la Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa arrojó desde las inmediaciones del acceso y a lo largo de la periferia del cuartel, hasta llegar a la zona cercana al parque DIF.


Más de 25 autobuses de diversas líneas comerciales llegaron a Iguala alrededor de las 13:30 horas, en caravana, y realizaron una parada en el Palacio de Justicia, donde descendieron algunos pasajeros. En cuestión de minutos, volvieron a abordar los autobuses y enfilaron hacia el 27/o Batallón de Infantería.


Los autobuses dieron vuelta en “U” y se colocaron frente a las instalaciones del cuartel militar. Primero descendieron los familiares de los 43 jóvenes desaparecidos y posteriormente un grupo de mujeres estudiantes se colocó junto al carro de sonido para iniciar el mitin, en el que participaron dos padres de familia y tres o cuatro estudiantes de distintas normales.


Durante su mensaje, uno de los padres de los 43 jóvenes desaparecidos señaló:


“Nunca hemos perjudicado a ningún ciudadano de Iguala. Nosotros solo queremos conocer la verdad y saber dónde están nuestros hijos. Así como nos señalan en mensajes en redes sociales que no quieren que lleguemos a Iguala, pedimos que nos hagan llegar las evidencias o videos que puedan tener para saber todo sobre lo que pasó esa noche y que se conozca la verdad”, expresó el padre de familia, con tono cansado.


Mientras se desarrollaba el mitin, varios jóvenes, con aerosoles, cubetas de pintura de distintos colores y rodillos en mano, realizaron pintas en las bardas perimetrales del cuartel, con leyendas como “Fue el Estado”, “Culpables por los 43” y “Vivos los queremos”, entre otras.


Al término del mitin, los familiares, las jóvenes estudiantes y la mayoría de los varones abordaron los autobuses. Sin embargo, un grupo de no más de 20 jóvenes extrajo de sus mochilas bombas molotov y petardos, que arrojaron al interior del cuartel desde una distancia de más de 50 metros, algunos de los cuales llegaron hasta los límites del parque DIF.


En esta ocasión, a diferencia de lo ocurrido el año antepasado, no se observó a ningún militar en la caseta de vigilancia ni se utilizaron gases lacrimógenos por ninguno de los dos lados.


Luego de lanzar los artefactos, los jóvenes abordaron los autobuses y salieron de la ciudad sin detenerse en el Palacio de Justicia, donde se había previsto que pudieran ocasionar algún destrozo.

Este miércoles se cumplen tres días de actividades de la jornada de una semana, que culminará el próximo domingo 27 de septiembre. De acuerdo con lo anunciado, las actividades concluirán en esta ciudad, donde los manifestantes visitarán las dos estelas de luz erigidas en honor de tres jóvenes que fueron asesinados la misma noche del 26 de septiembre.