Por: Álvaro Venegas Sánchez
El tema educativo sigue interesándome aunque esté retirado del servicio. Los artículos semanales de la Subsecretaria de Educación Básica, Noemí Juárez Pérez y declaraciones del titular de la SEP, Mario Delgado Carrillo son útiles para tener una idea general del panorama actual. Leo también con interés opiniones de especialistas y comentarios de maestros en activo cuando los entrevistan y se publican. En este caso procuro no confundir lo educativo con las demandas de orden gremial.
Recientemente me hicieron llegar el texto UN LIBRO SIN RECETAS, para la maestra y el maestro, Fase 3. Lo he leído y concluí: es un material de orientación y apoyo teórico y metodológico para el docente muy interesante. Leerlo y reflexionarlo en forma individual y colectiva va a permitirle reconocer la gran importancia de su trabajo en el proyecto denominado Nueva Escuela Mexicana (NEM), que impulsa el Estado a través de la SEP buscando transformar la enseñanza para formar estudiantes con enfoque crítico, humanístico y comunitario.
Con este soporte, imagino la posibilidad de lograr un nivel productivo por la organización del año escolar que ahora contempla reuniones intensivas y ordinarias de consejo técnico escolar. Cierto, para formar estudiantes con enfoque crítico, el docente requiere tener conciencia crítica y ésta deviene a lo largo de la vida y la lectura de textos de pensadores como Rousseau, Descartes, Gramci, Galeano, Stuart Mil, Bakunin, Dussel, etc., para que pueda reconocer las dinámicas de poder y de control que se ejerce sobre las personas; de ahí la importancia de los materiales de apoyo que la SEP pone a su disposición como éste, Un libro sin recetas.
El contenido en su conjunto es interesante, empero, dos títulos atraparon mi atención: Obstáculos y resistencias para la implementación de la Nueva Escuela Mexicana y Diagnóstico de necesidades en materia de pensamiento crítico. Para realizar este diagnóstico sugiere una primera lectura de 60 preguntas en colegiado, todas verdaderamente interesantes. Las primeras 20 son para identificar las condiciones colectivas y sociales de las y los estudiantes, las otras 20 son para trabajar de forma individual con estudiantes que requieren una atención específica y las últimas 20 son para que el docente indague sobre temas relativos a la pedagogía, su praxis y el currículo oculto.
La recomendación de este ejercicio individual y colectivo es de suma importancia. Nadie sabe todo y compartir reflexiones y experiencias en consejo técnico, en ambiente con actitud positiva mejora el acervo personal y consecuentemente, con el compromiso que debe prevalecer, deben mejorar los resultados.
Sin embargo, aquí está el detalle. Tratando saber si así trabajan los materiales que la SEP entrega a los docentes, me llevé desagradable sorpresa. Indagué con maestros de tres escuelas de zonas escolares diferentes. Dijeron conocer el libro en comento, lo recibieron “para que lo lean”; ocurrió igual el año escolar 2025-2026; no hubo seguimiento en reuniones de Consejo, quedó al criterio del centro del trabajo, es decir suelto, supeditado al interés o empeño del director de la escuela. ¿Y supervisión de Zona, jefatura de Sector, Coordinación Regional de Servicios Educativos, Dirección General de Educación Primaria, qué reportarán?
Claro, es un material de apoyo pero si así tratan todo lo que reciben, es gasto inútil de recursos. La NEM empezó como proyecto en 2022 con problemas que conoció la opinión pública. En estados gobernados por la oposición se ampararon contra el cambio en educación, incluso rechazaron la distribución de los Libros de Texto Gratuito; en Chihuahua y Coahuila, el magisterio enfrentó el capricho político de los gobernantes.
La NEM es un proyecto educativo de fondo. Plantea dejar ser instrumental con base en lineamientos de intereses externos, de la OCDE, el Banco Mundial, etc., y que el alumno piense en la realidad de su entorno comunitario, problemática diversa, para transformarla. Por lo mismo en Un libro sin recetas, se habla de un maestro con conciencia crítica y honestidad como requerimiento ético. Por supuesto, ningún cambio es fácil ni puede ocurrir de inmediato.
En adelante, tomaré con más reservas lo que comuniquen las altas autoridades de la SEP. De las locales, lo hice a partir de leer que el gobierno del estado estaba impulsando una gran revolución educativa a través de la SEG. Hasta hoy desconozco si tal revolución es administrativa o pedagógica; lo real es la existencia de un sector educativo en conflicto permanente. El discurso no coincide con la realidad.
Iguala, Gro., septiembre 21 de 2026
