Fernando Polanco Ochoa
Chilpancingo, Gro., La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) federal admitió afectaciones preliminares en 16 mil 279 hectáreas de maíz, aunque esta cifra todavía no representa una radiografía completa de los daños provocados por la falta de lluvias.
En ese contexto, líderes e integrantes de organizaciones campesinas advirtieron pérdidas totales de cultivos de granos básicos y una crisis para el campo guerrerense, así como una eventual escasez de maíz del presente ciclo productivo.
El encargado de despacho de la Representación de la Sader en Guerrero, Wilfrido Nájera Lomelí, reconoció en entrevista que la cifra podría incrementarse, debido a que existen productores y municipios que aún no han reportado sus afectaciones.
Explicó que el registro oficial debe distinguir entre las hectáreas con daños parciales, aquellas con pérdida total y las que ni siquiera fueron sembradas ante el riesgo de perder la inversión.
Nájera Lomelí aseguró que la dependencia mantiene desplegados a técnicos en distintos municipios del estado para levantar el censo de daños y determinar también la superficie que no logró ser sembrada debido a la falta de lluvias.
Agregó que para el ciclo agrícola 2026 existe una intención de siembra de alrededor de 500 mil hectáreas de maíz, cultivo predominante en la entidad, aunque admitió que no toda esa superficie necesariamente fue sembrada.
Incluso, consideró que algunos productores decidieron no arriesgarse ante la falta de precipitaciones. “Honestamente, yo no me atreví, yo no sembré”, relató al referirse a los testimonios que han recibido.
La dependencia informó que durante 2025 la intención de siembra alcanzó alrededor de 511 mil hectáreas, y de acuerdo con reportes recibidos hasta ahora, las principales afectaciones se concentran en siembras de las regiones Tierra Caliente, Norte y algunas áreas de la Costa Chica y Costa Grande, donde los productores han denunciado que la falta de precipitaciones dejó parcelas en estado de marchitez y, en algunos casos, sin posibilidad de recuperación.
Ante este panorama, organizaciones campesinas han solicitado la “declaratoria de desastre” en Guerrero, al considerar que la falta de lluvias ya provocó pérdidas severas en el campo y amenaza la producción de granos básicos.
Sobre esta petición, el representante de la Sader aclaró que la dependencia no es la encargada de emitir la declaratoria, aunque aseguró que proporcionará la información técnica necesaria para sustentarla, en caso de que así se determine.
Explicó que el procedimiento corresponde al gobierno estatal y que su análisis involucra a la Coordinación Nacional de Protección Civil y a la Comisión Nacional del Agua (Conagua), sin embargo, indicó que realizan verificaciones en campo para conocer la magnitud real de las afectaciones.
