Por: Álvaro Venegas Sánchez
Transcurría el mes de marzo y una docena de morenistas, hombres y mujeres, cuidando apariencias presumían méritos, derecho, conocimiento y capacidad con la mirada puesta en la candidatura para renovar el Poder Ejecutivo estatal. El Consejo Nacional de Morena acordó dar a conocer la relación de los presuntos coordinadores estatales en la primera quincena de junio y posteriormente definir la candidatura a través de encuestas. Al final, transcendió, 17 aspirantes lograron inscribirse; unos de manera presencial y acompañados de seguidores.
Debido al acuerdo del Consejo durante julio y agosto el activismo fue intenso; no hubo visita en colonias y comunidades y asambleas en que los oyentes no escucharan la explicación respecto a dos palabras del título de esta publicación. Y como la soberanía de México y la consolidación de la Cuarta Transformación requieren unidad, tenacidad y compromiso social, es de esperar que no haya conflictos ni división después de revelar el resultado de la encuesta. Los electores quizás todavía creen que los morenistas “no luchan por cargos”; aunque esa parte no haya estado en los discursos.
Hay estados en los que el episodio ha concluido y de inmediato algunos están siendo descalificados recordando antecedentes. Vale señalarlo, si la dirigencia de Morena hizo un trabajo limpio y la denostación proviene de la oposición es comprensible; por el contrario, debe condenarse si procede de correligionarios resentidos con propósitos de chantaje. La salud y buena imagen del partido tiene que ver y depende de no permitir empoderamientos internos con intereses personales o de grupo.
Guerrero no necesita un conflicto más en su escenario. En mi artículo del 23 de marzo, cuestioné que Morena gobierne solamente 19 municipios, ni la cuarta parte del total, y haya quien presume que Guerrero es un estado morenista. Advertí también que los aspirantes a gobernar nuestra entidad con verdadero deseo de servir no servirse, harían el equipo gobernante idóneo que necesitamos para superar la situación en que nos encontramos. Pero, de entre tantos (aumentaron a 17): “sólo una o uno de ellos pueden configurar la esperanza de los guerrerenses encabezando ese equipo”.
Aporté señales y características pero me abstuve de dar nombres. Hoy, más convencido, quiero hacerlo. En estos dos meses escuché y leí comentarios de los participantes que hicieron uso de medios como el periódico, radio y las redes sociales. Opiniones de seguidores y detractores de unos contra otros fueron útiles. De algunos no tuve conocimiento de nada. Sin método, nada más a la luz de este seguimiento espontáneo, puedo afirmar que el menos cuestionado ha sido el Lic. Rubén Cayetano. A pesar de sus tesis jurídicas y acusar de corrupto al Poder Judicial estatal, cuestionar el nepotismo y a la fracción de Morena del Congreso local, el uso político de la UAGro y reclamar el olvido a los principios del Movimiento de Regeneración Nacional fue objeto de indiferencia.
La Licenciada Estela Damián Peralta, desde antes que renunciara a la Consejería Jurídica de la Presidencia, habría escuchado voces diciendo que no sería bienvenida. “Que Morena no aceptaría imposiciones; en Guerrero no la conocen y tampoco conoce el estado”. Ya en la acción, la versión fue: “No sabe bailar la Iguana, está rodeándose de puros priistas” y citaron nombres de supuestos adherentes. Decir lo que ha hecho para que lograra posicionarse “esta desconocida”, no creo que sea interesante. No convencería nunca a quienes no sienten empatía por ella.
Muy importante sí recordar que en el 2000, en la disputa interna por la candidatura para la Jefatura de Gobierno del DF, AMLO confrontó una situación similar. Los perredistas de aquella época, que creían tener más derecho decían “por qué postular uno de provincia”, además “pueden quitarle la candidatura por no tener la residencia y arriesgamos quedarnos sin candidato”. Yo si recuerdo bien eso y hasta quien lo dijo. Pues Obrador ganó la interna, luego la elección constitucional y gobernó haciendo la diferencia respecto a gobernantes del PRI.
Estela Damián, nació y estudió aquí, tiene preparación, experiencia y formación política. El asunto es que no forma parte de los grupos de interés local atrincherados en Morena. Por eso la molestia, la desconfianza y el rechazo. Esta opinión sobre los dos personajes es compartida por amigos y compañeros de un servidor comprometidos moralmente con el movimiento de Transformación. La responsabilidad es de Morena.
Iguala, Gro., 31 de agosto de 2026
