Israel Salgado Uriostegui
Iguala, Gro., Primera entrega
Es urgente que en todo el país se implementen estrategias que ayuden a evitar la pérdida de cultivos y el abandono del campo, así como a proteger a las personas que todavía fungen como guardianas de sus territorios y de las semillas, y que mantienen la resistencia para continuar sembrando.


Así lo señaló Teolíncacihuatl Romero Rosales, presidenta de la Organización de Mujeres por la Soberanía Alimentaria, quien advirtió sobre la necesidad de fortalecer las bases de producción agrícola del país.

Explicó que, para los países cuyo modelo económico tiene como base principal el capitalismo, particularmente las naciones desarrolladas, resulta conveniente que otros países pierdan sus bases primarias de producción, como la agricultura.


Lo anterior, dijo, permite que dichos países puedan vender a otras naciones granos y alimentos. Por ello, muchas veces no se percibe que México está perdiendo hectáreas de terrenos productivos ni que los campos agrícolas están siendo abandonados, porque los alimentos continúan llegando.

“¿De dónde llega? Llega de las importaciones que hacemos a otros países; por eso no notamos que nos están faltando alimentos”, señaló.


La también coordinadora de Investigación y Posgrado de la Facultad de Ciencias Agropecuarias y Ambientales de la Universidad Autónoma de Guerrero sostuvo que los productos que se adquieren empacados en los supermercados, en muchos casos, no son frescos ni locales.

Advirtió que los mercados locales están perdiendo su potencial ante la creciente alternativa alimenticia que representan los supermercados, situación que, afirmó, genera problemas de salud y económicos, además de que no incentiva la producción de los agricultores locales.


Romero Rosales reconoció que el cambio climático representa un problema y un factor en contra del campo; sin embargo, consideró que también influye la falta de estrategias económicas y tecnológicas para captar agua pluvial, así como para incorporar energías limpias, sistemas de riego y otras herramientas que permitan incrementar la productividad.


“Sí se puede, claro que se puede, pero se requiere personal capacitado en estos temas y estrategias año con año para captar agua y suministrarla de manera adecuada”, afirmó.


No obstante, señaló que para lograrlo se necesitan programas, subsidios, apoyos, tecnología y técnicos que incentiven este tipo de producción, debido a que los agricultores, aseguró, se encuentran solos, desprotegidos y cansados.


“En una cadena de producción, el agricultor es el que más sufre, mientras que el que más gana es quien transforma y le da el valor agregado a los productos del campo; en esos canales, los productores están perdiendo más cada día”, subrayó.


Proyecto de soberanía alimentaria
Teolíncacihuatl Romero Rosales explicó que en 2025, a través de la Dirección de Investigación y Posgrado de la Rectoría de la Universidad Autónoma de Guerrero, se lanzó una convocatoria para integrar redes de investigación.


Dicha convocatoria solicitaba la presentación de un plan o proyecto con incidencia social, enfocado en trabajar directamente con las comunidades y organizaciones de base comunitaria.


A partir de esta iniciativa se buscaron alianzas entre la academia y la sociedad, de donde surgió un proyecto dirigido a mujeres denominado Organización de Mujeres por la Soberanía Alimentaria.