Vicky Barrios
Iguala, Gro., La obra pública continúa en el municipio, con el objetivo de realizar al menos una obra cada año en colonias y comunidades. Para lo que resta de 2026 se tiene programada la ejecución de alrededor de 60 obras, además de que continúa el programa permanente de bacheo, informó José César Arzate Salgado, secretario de Desarrollo Urbano y Obras Públicas.
Explicó que la forma de ejecutar las obras ha cambiado en los últimos años y que actualmente se trabaja por bloques. “En este momento estamos en el bloque 2 y a punto de entrar al 3”, señaló.
En cuanto a la obra pública y social, indicó que es el Cabildo el que determina qué obras se realizarán y dónde. Posteriormente, la Secretaría de Desarrollo Urbano y Obras Públicas registra los proyectos en la plataforma correspondiente y, en caso de que alguno no cumpla con los parámetros establecidos, se solicita su sustitución por otro que sí cumpla con la normatividad.
La plataforma oficial para el registro, planeación y seguimiento de los recursos del FAISMUN (Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social Municipal) es el SIFAIS (Sistema de Información del FAIS), administrado por la Secretaría de Bienestar del Gobierno de México. Actualmente, explicó, los recursos autorizados se destinan principalmente a obras de pavimentación, introducción de agua potable y drenaje.
Arzate Salgado señaló que en algunas ocasiones es necesario modificar las obras programadas para dar prioridad a otras que presentan una mayor necesidad, como ocurrió con un tramo de la Prolongación de Álvaro, casi a la altura del periférico, que se encontraba en condiciones de total deterioro y constituye una vialidad de gran afluencia. Dicha obra fue entregada este fin de semana.
Finalmente, el secretario de Desarrollo Urbano y Obras Públicas hizo un llamado a la población para mantener limpios los ríos, barrancas y canales que recientemente fueron objeto de trabajos de limpieza.
Advirtió que algunas personas continúan arrojando basura y desechos en estos lugares, con la intención de que la lluvia y la corriente se los lleven, sin considerar que esta práctica puede provocar taponamientos y, con ello, posibles desbordamientos.

