Fernando Polanco Ochoa
Chilpancingo, Gro., El Comité Directivo Estatal del PRI denunció el hallazgo de una granada de fragmentación en su sede estatal, ubicada en esta capital, lo que movilizó a las corporaciones de seguridad.
A través de un pronunciamiento, la dirigencia estatal del PRI informó que el explosivo fue encontrado por personal que labora en el edificio, quien solicitó apoyo de las autoridades al número de emergencias 911.
A la sede estatal del PRI, ubicada en la avenida José Francisco Ruiz Massieu, en la colonia Jardines del Sur, arribaron elementos de la Policía Estatal y de la Guardia Nacional, para acordonar el área y asegurar el artefacto.
El dirigente estatal del PRI, Alejandro Bravo Abarca y la secretaria general, Pilar Vadillo Ruiz, exigieron garantías de seguridad para el personal, la militancia y quienes laboran diariamente en la sede del instituto político.
En su posicionamiento, atribuyeron el hecho a un presunto intento de amedrentamiento, sostuvieron que continuarán con sus actividades políticas en el estado y aseguraron que no modificarán su postura política, y sí exigieron a las autoridades que refuercen la seguridad.

“Entendemos que las actividades que realizamos incomoden a nuestros detractores, que la continua demostración de fuerza, presencia y el crecimiento de nuestro partido genere encono en aquellos que buscan acabar, con acciones criminales, con la democracia”, consignan.
Agrega: “Aquí vamos a seguir, no nos van a atemorizar, seguiremos trabajando por Guerrero, con decisión, compromiso y la voluntad firme de regresarle a las familias del estado, un verdadero bienestar y calidad de vida”.
Cabe señalar que es la segunda ocasión, en menos de tres años, que una granada de fragmentación es localizada en las instalaciones del Comité Directivo Estatal del PRI en Chilpancingo.
El 12 de agosto de 2023, cabe recordar, dos granadas de fragmentación fueron localizadas en la sede estatal del PRI, una de ellas activa, horas antes del concierto de la cantante Belinda en el Polideportivo.
En aquella ocasión, el inmueble fue resguardado por elementos del Ejército y la Guardia Nacional para retirar los artefactos, mientras el evento masivo se realizó bajo un amplio operativo de seguridad.
