IRZA
Cocula, Gro., La celebración religiosa que congregaba a habitantes de la comunidad de Real del Limón terminó en tragedia la noche del sábado, luego de que una explosión de pirotecnia durante las fiestas patronales en honor a Santiago Apóstol dejara un saldo de tres mujeres fallecidas y 30 personas lesionadas, entre ellas varios menores de edad.
El estallido ocurrió en la iglesia de la Virgen de Guadalupe, donde se desarrollaban las actividades religiosas, y provocó además severos daños en la estructura del templo, con afectaciones preliminares estimadas en un 60 por ciento.
De acuerdo con los primeros reportes de autoridades y testimonios recabados en el lugar, una chispa generada durante la tradicional quema de un “torito” habría alcanzado un almacén de pirotecnia ubicado a un costado de la iglesia, lo que ocasionó que el material almacenado explotara de manera casi simultánea.
La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de Guerrero informó que recibió el reporte de la emergencia alrededor de las 21:00 horas, a través de la Fiscalía General de la República (FGR), por lo que personal de auxilio se trasladó a la comunidad de Real del Limón para atender a las personas afectadas.
Al arribar al sitio, aproximadamente a las 22:25 horas, los equipos de emergencia confirmaron la magnitud del incidente registrado durante la festividad religiosa.
Según información proporcionada por ciudadanos y organizadores, en el sitio donde ocurrió la explosión se encontraban almacenadas dos gruesas de cuetones de varilla y más de diez “toritos”, material que presuntamente fue alcanzado por una chispa durante la quema tradicional.

La detonación provocó daños importantes en la iglesia de la Virgen de Guadalupe, principalmente en el techado, la torre izquierda del campanario y la bóveda del templo. La evaluación preliminar realizada por Protección Civil establece afectaciones estructurales de aproximadamente 60 por ciento.
Tres mujeres murieron durante traslados a hospitales
El saldo mortal fue confirmado por autoridades estatales, quienes informaron que tres mujeres que resultaron gravemente lesionadas perdieron la vida mientras eran trasladadas en vehículos particulares hacia hospitales de Iguala.
Las víctimas mortales fueron identificadas como Guillermina Ontiveros Salgado, de 55 años; Carmela Ontiveros Salgado, de 65 años y Nereida Cervantes Romero, de 30 años, quien tenía ocho meses de embarazo.
El fallecimiento de Nereida Cervantes Romero, quien se encontraba en la etapa final de su embarazo, generó mayor consternación entre habitantes de la comunidad, donde la celebración religiosa quedó marcada por la pérdida de vidas humanas.
Treinta personas resultaron heridas
La explosión dejó además 30 personas lesionadas, varias de ellas menores de edad, quienes fueron trasladadas a distintos hospitales para recibir atención médica.
Diez de los heridos, debido a la gravedad de sus lesiones, fueron canalizados al Hospital Regional de Alta Especialidad de Ixtapaluca, Estado de México. Entre ellos se encuentran Narcisa Cervantes, Esmeralda Romero Soto, Susana Ochoa Banderas, Angélica Téllez, Janet Guzmán Hernández, Everardo Romero, Emilia Cervantes, Ana María Téllez, Juan Olay Cervantes, de 3 años, y Javier Garrido Ochoa, de 4 años.

Asimismo, Emilia Cervantes Adame y María Susana Ochoa Bandera permanecen bajo atención médica en un nosocomio, donde continúan recibiendo tratamiento por las lesiones que sufrieron durante la explosión.
Otros lesionados fueron atendidos en el Hospital General IMSS-Bienestar de Iguala, mientras que algunos más fueron trasladados a Chilpancingo para recibir atención especializada.
Despliegan operativo de atención
Tras la emergencia, autoridades estatales y federales desplegaron un operativo de atención en la zona, con la participación de personal de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de Guerrero, Fiscalía General de la República, Secretaría de la Defensa Nacional, Policía Estatal y autoridades municipales de Cocula.
La tragedia ocurrida en Real del Limón vuelve a colocar bajo análisis las condiciones de manejo y almacenamiento de pirotecnia durante celebraciones comunitarias en Guerrero, donde estas prácticas forman parte de diversas festividades tradicionales, pero representan un riesgo cuando no existen medidas estrictas de prevención y seguridad.
Lo que comenzó como una celebración en honor a Santiago Apóstol terminó con una comunidad de luto, tres familias afectadas por la pérdida de sus seres queridos, decenas de personas heridas y un templo con daños severos tras una explosión que evidenció nuevamente los peligros asociados al uso de material pirotécnico en actos públicos.
