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Caracas, Venezuela, El número de muertos por los dos terremotos ocurridos en Venezuela el pasado 24 de junio ha aumentado a 4 mil 118, según las cifras divulgadas por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, en Telegram.
En el conteo oficial se mantiene la cantidad de heridos en 16 mil 740 y los rescatados en 6 mil 462. Las personas sin vivienda suman 17 mil 907, de acuerdo con los datos.
Los potentes terremotos consecutivos de magnitud 7.2 y 7.5 del 24 de junio golpearon en especial el costero estado La Guaira, donde decenas de edificios colapsaron.
La cifra saltó de al menos 3 mil 889 muertos reportados el jueves.
En La Guaira, considerada la zona cero del desastre, damnificados se instalaron en estadios, canchas, plazas, incluso aceras, donde voluntarios brindan atención médica y les donan alimentos.
Más de 800 edificaciones resultaron afectadas, de las cuales 190 sufrieron colapso total, según datos oficiales.
La presidenta interina, Delcy Rodríguez, pidió el miércoles la liberación de recursos venezolanos bloqueados en el extranjero, mientras la ONU intenta recaudar casi 300 millones de dólares para ayudar en la recuperación del país.
Naciones Unidas estima que hasta unas 50.000 personas podrían haber desaparecido por lo que se considera uno de los peores terremotos ocurridos en América Latina. El gobierno evita mencionar una cifra.
Desastre mantiene labores de rescate
Más de dos semanas después de los terremotos, las autoridades venezolanas continúan actualizando el balance de víctimas conforme avanzan las labores de búsqueda e identificación.
En este tipo de desastres es común que el número de fallecidos aumente con el paso de los días debido a que los equipos de rescate logran acceder a estructuras colapsadas, mientras los registros oficiales incorporan personas previamente reportadas como desaparecidas.
El impacto de los sismos ha derivado en una prolongada emergencia humanitaria. Miles de familias permanecen desplazadas tras la destrucción de viviendas, mientras brigadas de protección civil, personal médico y voluntarios mantienen la distribución de alimentos, agua potable, medicamentos y refugios temporales en las comunidades más afectadas, especialmente en el estado de La Guaira.
Los daños también alcanzaron infraestructura estratégica, incluyendo carreteras, hospitales, escuelas y redes de servicios básicos.
Especialistas en gestión de riesgos advierten que la recuperación de estas instalaciones podría extenderse durante meses o incluso años, dependiendo de la magnitud de los daños estructurales y de los recursos disponibles para la reconstrucción.
Diversos organismos internacionales han reiterado la importancia de reforzar la asistencia a la población afectada durante la fase de recuperación.
Además de las tareas de reconstrucción, las prioridades incluyen restablecer los servicios esenciales, brindar apoyo psicológico a los sobrevivientes y reducir los riesgos sanitarios asociados al desplazamiento masivo de personas y a las condiciones de los albergues temporales.
