Por: Álvaro Venegas Sánchez
Buscando algo para leer, hábito que conservo aún con vista cansada, encuentro INSTRUCCIONES PARA VIVIR EN MEXICO, libro de Jorge Ibargüengoitia. De él casi olvidaba La ley de Herodes, Los pasos de López y Estas ruinas que ves. Instrucciones para vivir en México, es una colección de textos periodísticos que datan de 1969 a 1979 y conservan el divertido sarcasmo que caracterizaron sus ensayos y obras de teatro del México de todos los días. Su capacidad crítica con humor, por supuesto provoca reflexiones.
Breves ejemplos: de Reflexiones sobre la Colonia, “si en lugar de los españoles nos hubieran conquistado y colonizado los ingleses hablaríamos inglés y en el zócalo en lugar de catedral tendríamos pirámides. No ocurrió porque no fuimos conquistados por un país de comerciantes y agricultores, sino por otro de militares y sacerdotes que nos dejaron irreconocibles. (31 de octubre de 1969). Con motivo del natalicio de Benito Juárez. Difamaciones, viejas y nuevas: “la burguesía es uno de los organismos sociales más antipáticos que han existido en la historia de la humanidad; pero Benito Juárez es su fundador porque los bienes del clero no los repartió entre los pobres, sino que se los vendió a precios muy razonables a quien pudiera pagarlo: es decir, los ricos, volviéndolos más ricos” (21 de marzo de 1972).
Me detengo y desarrollo esta colaboración, con base a lo que Jorge Ibargüengoitia publicó el 10 de diciembre de 1971. “Cuando llegaron los españoles, como de costumbre todo se echó a perder. Unos aztecas murieron de viruela, otros a pedradas o colgados. Destruyeron el Gran Teocali, además, de la sociedad azteca que estuvo dividida en nobles, sacerdotes, guerreros, mercaderes, macehuales y esclavos, hicieron una división más sencilla: vencedores y vencidos, que se conservó aunque con otros nombres hasta el tiempo de Porfirio Díaz, en el que estas dos clases sociales se llamaron “la gente decente y los pelados”, respectivamente”
En la actualidad (dice Ibargüengoitia a finales de 1971), existe una división que se parece más a la azteca que a la que fue resultado de la Conquista, es la siguiente: funcionarios, millonarios, exfuncionarios-millonarios, parientes de los funcionarios, ejecutivos, empleados públicos al servicio particular de los funcionarios, burócratas, empleados particulares, jubilados, policías, bancarios, vendedores de lotería, obreros, artesanos, repartidores de ofertas, gente que canta en los camiones, campesinos y gente que ni da golpe ni cobra, que forma una de las clases más humildes y más numerosas de nuestra sociedad.
Primero. Antes que llegaran los españoles, había dos instituciones educativas: el Calmécac y el Telpochcalli. A la primera asistían los hijos de la nobleza mexica y funcionaba como un internado estricto donde los jóvenes eran preparados para convertirse en la futura élite dirigente: sacerdotes, jueces, maestros, guerreros, gobernantes y sabios, recibiendo una educación integral. En la del Telpochcalli educaban a los hijos del pueblo, calpullis o barrios en general, con acento en los rituales.
La provocación me llevó a reflexiona en la clasificación tan diversa que suele hacerse de la sociedad actual, de 2026. Política e ideológicamente hay fifís y chairos; conservadores y liberales o progres; desde la religión, católicos y una gama de grupos evangélicos y también ateos; en el deporte la afición tiene preferencias pero tratándose de competencias internacionales hay unidad en torno al o la representante o equipo nacional, sucede ahora con el Mundial de Futbol.
Desde el punto de vista económico hay millonarios, ricos, pobres y de pobreza extrema. El INEGI estructura tres niveles socioeconómicos medidos por el ingreso, nivel educativo y el acceso a bienes y servicios y agrupa a la sociedad en tres grandes grupos: alta, media y baja. La alta representa el 1.2% de la población, son personas con ingreso abundante, alto nivel educativo y residencias de lujo. La clase Alta Baja, representa el 5 % con estilo de vida acomodado y dueños de negocios; clase Media Alta C, 14 % de la población, tiene ingresos estables, cuenta con Educación Superior y acceso a bienes duraderos como autos; clase Media C, 20 % de la población, su nivel de vida le permite cubrir sus necesidades y gozan de comodidades moderadas. Clase Media Baja D, su economía es más ajustada pero con posibilidades de adquirir bienes básicos.
Por el ingreso millonarios y ricos los de 100 mil pesos mensuales y más; clase media con sus niveles, de 30 mil a 99 mil pesos mensuales; baja, también con sus niveles, de 10 a 29 mil peso; los pobres no tienen empleo ni seguro el ingreso.
Iguala, Gro., 6 de julio de 2026
