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Ciudad de México, La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés) advirtió este jueves que los mercados mundiales de drogas se están transformando a una velocidad sin precedente, impulsados por la innovación tecnológica, la inestabilidad geopolítica y la aparición de nuevas sustancias más potentes y peligrosas. El informe, presentado en Viena con motivo del Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, señala que México sigue siendo un actor central en varias de las tendencias globales más preocupantes.
El reporte subraya la presencia mexicana en el mercado mundial de metanfetamina. Afirma que el mercado norteamericano «sigue siendo abastecido principalmente por grupos del crimen organizado con base en México», y que la exportación de conocimiento técnico procedente de grupos criminales mexicanos ha permitido la expansión del método de síntesis conocido como P-2-P hacia otras regiones del mundo, incluida Asia del Sur, donde se han detectado laboratorios vinculados a nacionales mexicanos con presuntos nexos con el crimen organizado. España registró en 2024 decomisos récord de metanfetamina, entre los cuales hubo uno atribuido a una organización criminal radicada en México.
El informe señala que en México la atención en tratamiento por trastornos relacionados con el consumo de metanfetamina creció 25 veces entre 2015 y 2023, y que los ingresos a urgencias hospitalarias vinculados a estimulantes distintos de la cocaína —categoría que incluye la metanfetamina— se multiplicaron por siete en el mismo periodo.
En el capítulo de opioides, el reporte documenta que México es el segundo productor mundial de amapola ilícita después de Myanmar, aunque las estimaciones disponibles —que alcanzan hasta 2022— muestran una reducción en la superficie cultivada. El organismo precisa que, a diferencia de Myanmar, donde la producción aumentó de 420 toneladas en 2021 a más de mil en 2025, los países monitoreados por UNODC en América Latina «no han registrado ningún incremento sustancial en el cultivo que pueda compensar el descenso registrado en Afganistán».
En el marco global, UNODC estima que 331 millones de personas consumieron alguna droga en 2024, equivalente al 6.2 por ciento de la población mundial de entre 15 y 64 años, frente al 5.2 por ciento registrado una década antes. La cannabis sigue siendo la más consumida, con 256 millones de usuarios, seguida de los opioides (63 millones), las anfetaminas (32 millones), la cocaína (25 millones) y el éxtasis (21 millones). La producción de cocaína se multiplicó por cuatro en diez años y superó las cuatro mil toneladas en 2024.
«Hemos sido testigos de un aumento sin precedentes de nuevos tipos de drogas en el mercado y, de forma preocupante, algunas son más potentes o peligrosas que antes», declaró Monica Juma, directora ejecutiva de UNODC. «La necesidad de centrarse en desarticular a los grupos del crimen organizado nunca ha sido tan urgente. Debemos intensificar los esfuerzos de disuasión, aumentar el intercambio de inteligencia y coordinar operaciones conjuntas, al tiempo que invertimos más en prevención y tratamiento.»
El número de nuevas sustancias sicoactivas identificadas en los mercados alcanzó 755 en 2024, de las cuales 118 fueron reportadas por primera vez ese año. Los decomisos de 2024 contienen cinco veces más tipos de drogas distintas que los registrados antes del año 2000, reflejo de una industria ilícita que innova de manera sistemática para eludir controles y reglamentaciones.
