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Estados Unidos, Brasil se reencontró con el triunfo en las Copas del Mundo luego del empate ante Marruecos pues, este viernes, goleó 3-0 a Haití y tomó así el liderato del Grupo C por diferencia de goles; Matheus Cunha marcó doblete y Vinícius, que fue el mejor, anotó el tercero para poner cifras definitivas.
Salió el conjunto brasileño a sacudirse la presión, tenía que dar un paso al frente, después del empate ante Marruecos estaba obligado a ganar por lo civil o lo criminal, pero sobre todo, necesitaba ganar en confianza de cara a lo que vendrá más adelante.
La Canarinha tiene una deuda histórica consigo misma y eso es una losa que se hace más pesada con cada encuentro, en el Mundial de este verano está lejos de aquel Jogo bonito, hoy encuentra goles hasta de manera rocambolesca, pero por esa misma exigencia, parece que da lo mismo como se diriman los partidos.
Encontró el gol por medio de Raphinha, pero fue anulado por fuera de juego. Era cuestión de que hubiera un chispazo que cambiara el curso del juego. Gobernaba el partido el cuadro sudamericano, mientras los caribeños hacían lo posible por resistir y en algún pasaje tuvieron un aire de arrebato, pero nada progresó.
Pasaban los minutos y había algo de ansiedad en los brasileños, que fueron pillados en fuera de juego en un par de ocasiones, pero solo era el aviso de que el gol estaba cerca, más cuando en medio campo Casemiro, Paqueta y Guimaraes se levantaron como auténticos terratenientes.

Y sí, Haití no aguantó, cometió errores, regaló balones y eso ante Brasil es un acto kamikaze. Vinicius controló un pase de Paqueta, el atacante del Real Madrid fue quien tuvo la llave de la Canarinha, encaró a un par de rivales y chutó, el portero Johny Placide escupió la bola de forma grosera, y en un intento de rechazo Hannes Delcroix le rebotó el balón a Matheus Cunha. Fue quizá el gol más antiestético en la historia de Brasil, pero daba igual, el duelo se abrió al 23’.
A partir de entonces Brasil fue mucho más y Haití se hundió moral y futbolísticamente. Los de Ancelotti crecieron, impusieron su jerarquía, Vinicius de nuevo arrancó y asistió a Cunha, un zurdazo que superó a Placide a quien le falló la intuición.
Dentro de la alegría vino una mala noticia, Raphinha se marchó lesionado y puede ser una baja considerable. Sin embargo, Brasil puede encomendarse a la luz de Vini, el más desequilibrante y quien encontró premio cuando en tiempo añadido logró el tercero en un mano a mano contra el arquero. Partido liquidado y vuelta al orden natural de las cosas, porque la Canarinha se hacía con el liderato del grupo.
El complemento fue de mero trámite, Brasil se dosificó, evitó correr riesgos y sufrir más bajas, gestionó el partido, la ventaja lo tenía en el escenario que deseaban. Alisson salvó un cabezazo de Ricardo Adé; la respuesta fue de Douglas que tiró por encima del travesaño y a Endrick le anularon el cuarto por fuera de juego.
Brasil ya está en la Copa del Mundo, no es un equipo mágico, sí uno pragmático y eficaz, pero que aún está lejos de lo que se espera de ellos, aún es difícil ponerle la etiqueta de aspirante, estará en ellos ganársela, por ahora, el pentacampeón del mundo ya es líder de su grupo.
