A Tiempo

May 29, 2026

La encíclica «magnífica humanitas» o como desarmar a la inteligencia artificial, IA del Papa León XIV (III)

Por: Teodoro Rentería Arróyave

TERCERA Y ÚLTIMA PARTE

Habíamos dicho que al margen de toda creencia religiosa, el papa León XIV denunció en su primera encíclica “Magnifica Humanitas” el peligro que entraña la Inteligencia Artificial, IA, para la humanidad toda y que ante la lógica de exclusión y dominio que representa ha manifestado su llamada ha desarmarla, ahora el sumo pontífice sorprende aún más, como el más acabado Papa progresista, cuando con humildad pide perdón por que ante la historia el Vaticano legitimó la esclavitud, al afirmar sin ambajes que: “Es una herida en la memoria” de la Iglesia.

“A contrario sensu” de no pocos de sus antecesores en la silla de San Pedro que callaron y aprobaron la ignominiosa y criminal santa inquisición, que con su silencio se conviertieron en complices del nacismo y del facismo depredadores de Hitler, de Mussolini y de Franco, León XIV se ha opuesto a la política del dominio imperial que representa su connacional, Donald Trump; como ningún otro papa ha reconocido públicamente la paticipación de Vativano en los actos de esclavitud. Esta decisión del Papa nos llega cuando concluimos la serie sobre su sorprendente y humanística Encíclica.


A partir de que es un hecho ¡Histórico! el papa León XIV ofreció disculpa pública este lunes 25 de mayo de 2026, por el papel que la propia Santa Sede desempeñó al legitimar la esclavitud y por no haberla condenado durante siglos, y calificó que en el historial del Vaticano es una “herida en la memoria cristiana”.


Anteriormente los papas habían tomado postura ante los casos de tráfico de personas. Pero ninguno había reconocido públicamente la participación de la Iglesia Católica en la esclavitud, es decir, el poder que le brindaron a soberanos europeos para someter y esclavizar.


El primer papa nacido en Estados Unidos en la historia, cuya historia familiar incluye tanto a personas esclavizadas como a propietarios de esclavos, presentó la disculpa en su primera encíclica “Magnifica Humanitas”, Humanidad Magnífica, que se publicó el lunes.


El amplio manifiesto trata sobre salvaguardar a la humanidad en una era de creciente dependencia de la inteligencia artificial. León mencionó el comercio transatlántico de esclavos en relación con lo que llamó las nuevas formas de esclavitud y colonialismo que está alimentando la revolución digital, como el trabajo no regulado necesario para obtener, en otro beneficios, minerales raros requeridos para los chips de IA.


Así concluye la reseña del portal de “Noticias del Vaticano” : También me han llegado otras voces dice el Papa León XIV, muy inquietantes, sobre sistemas de armas cada vez más autónomos, prácticamente fuera de todo control humano. Escucho relatos muy preocupantes sobre algoritmos que pueden impedir el acceso a la atención médica, al trabajo y a la seguridad basándose en datos viciados por prejuicios e injusticias.


Junto con estas voces, también ha resonado con fuerza en “el silencio de quienes no tienen voz cuando se toman decisiones”, explica el Papa León, “decisiones que corren el riesgo de generar nuevas formas de exclusión y sufrimiento”.

De todo ello ha surgido una convicción que el propio Pontífice califica de “inquietante” y que sirve de hilo conductor de la encíclica: “La inteligencia artificial debe ser desarmada”. “La palabra es fuerte, lo sé”, admite Leone, “pero se eligió deliberadamente porque en este momento se necesitan palabras capaces de llamar la atención, despertar las conciencias e indicar caminos a seguir para la humanidad”.

Desde hace tiempo, la Iglesia se compromete a favor del desarme nuclear, como “servicio a la paz y a la dignidad de la familia humana”. En un sentido análogo, “la Inteligencia Artificial requiere hoy ser desarmada”, porque “al igual que la energía nuclear, debe estar al servicio de todos y del bien común”. Y “las decisiones sobre la tecnología nunca deben separarse de la conciencia y la responsabilidad”.

La paz, no solo es la ausencia de guerra, es la justicia en acción. Pero cuando la tecnología debilita nuestro sentido crítico, es la paz misma la que está en riesgo. Desarmar, sin embargo, no basta. Debemos construir.

Esta última indicación, “construir”, evoca Robert Francis Prevost otro recuerdo de la historia. El más reciente y personal, de sus años de misión en Perú. En concreto, el año 2017, cuando las lluvias torrenciales y las inundaciones provocadas por El Niño azotaron el norte del país: “Muchas familias vieron cómo el lodo se tragaba sus casas, y lo mismo ocurrió con muchas calles”. “Allí -confiesa el Papa- aprendí que reconstruir no significa simplemente reemplazar lo que ha sido destruido. Significa reparar los lazos, restablecer la confianza y despertar la esperanza en el futuro. Además, “nadie reconstruye solo”.

Solo con una visión tan integral podrá orientarse la Inteligencia Artificial hacia el bien común. Solo juntos -quienes diseñan los sistemas y quienes sufren sus consecuencias, los países más ricos y los más pobres, las instituciones y los individuos, los centros de poder y las periferias- seremos capaces de construir un futuro, no para unos pocos privilegiados, sino para toda la familia humana.

Esta es “la civilización del amor” proclamada con fuerza por San Pablo VI y San Juan Pablo II. Por eso la Iglesia desea, “con humildad y franqueza”, participar en el diálogo sobre la IA: “No tenemos respuestas técnicas, ni pretendemos sustituir a quienes tienen la competencia necesaria -señala el Papa. “Pero aportamos una sabiduría sobre lo humano que nuestro tiempo necesita desesperadamente: cada persona es única e insustituible, un sujeto libre e inteligente dotado de conciencia, capaz de buscar a Dios, de servir a los demás y de cuidar de nuestra casa común”.

Para concluir: que de esta invitación a todos los miembros de la Iglesia y de la familia humana: “Aprendamos a escucharnos unos a otros, a afrontar con valentía los desafíos del presente y a cooperar en la construcción de una sociedad más humana y fraterna”. Que este lanzamiento de “Magnifica humanitas”, y el perdón de la esclavitud que propició la Iglesia Católica, como es el deseo del Papa León XIV, pueda dar inicio a una época de “artesanos de la esperanza” que continúen “construyendo la obra de nuestro tiempo”.

Periodista y escritor; presidente del Colegio Nacional de Licenciados en Periodismo, CONALIPE; secretario de Desarrollo Social de la Federación Latinoamericana de Periodistas, FELAP; presidente fundador y vitalicio honorario de la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos, FAPERMEX, Doctor Honoris Causa por la Universidad Internacional, Académico de Número y director de Comunicación de la Academia Nacional de Historia y Geografía, ANHG. Agradeceré sus comentarios y críticas en teodororenteriaa@gmail.com Nos escuchamos en las frecuencias en toda la República de Libertas Radio. Le invitamos a visitar: www.felap.info, www.ciap-felap.org, www.fapermex.org, y el portal: www.irradianoticias.com

TERCERA Y ÚLTIMA PARTE

Habíamos dicho que al margen de toda creencia religiosa, el papa León XIV denunció en su primera encíclica “Magnifica Humanitas” el peligro que entraña la Inteligencia Artificial, IA, para la humanidad toda y que ante la lógica de exclusión y dominio que representa ha manifestado su llamada ha desarmarla, ahora el sumo pontífice sorprende aún más, como el más acabado Papa progresista, cuando con humildad pide perdón por que ante la historia el Vaticano legitimó la esclavitud, al afirmar sin ambajes que: “Es una herida en la memoria” de la Iglesia.
“A contrario sensu” de no pocos de sus antecesores en la silla de San Pedro que callaron y aprobaron la ignominiosa y criminal santa inquisición, que con su silencio se conviertieron en complices del nacismo y del facismo depredadores de Hitler, de Mussolini y de Franco, León XIV se ha opuesto a la política del dominio imperial que representa su connacional, Donald Trump; como ningún otro papa ha reconocido públicamente la paticipación de Vativano en los actos de esclavitud. Esta decisión del Papa nos llega cuando concluimos la serie sobre su sorprendente y humanística Encíclica.
A partir de que es un hecho ¡Histórico! el papa León XIV ofreció disculpa pública este lunes 25 de mayo de 2026, por el papel que la propia Santa Sede desempeñó al legitimar la esclavitud y por no haberla condenado durante siglos, y calificó que en el historial del Vaticano es una “herida en la memoria cristiana”.
Anteriormente los papas habían tomado postura ante los casos de tráfico de personas. Pero ninguno había reconocido públicamente la participación de la Iglesia Católica en la esclavitud, es decir, el poder que le brindaron a soberanos europeos para someter y esclavizar.
El primer papa nacido en Estados Unidos en la historia, cuya historia familiar incluye tanto a personas esclavizadas como a propietarios de esclavos, presentó la disculpa en su primera encíclica “Magnifica Humanitas”, Humanidad Magnífica, que se publicó el lunes.
El amplio manifiesto trata sobre salvaguardar a la humanidad en una era de creciente dependencia de la inteligencia artificial. León mencionó el comercio transatlántico de esclavos en relación con lo que llamó las nuevas formas de esclavitud y colonialismo que está alimentando la revolución digital, como el trabajo no regulado necesario para obtener, en otro beneficios, minerales raros requeridos para los chips de IA.
Así concluye la reseña del portal de “Noticias del Vaticano” : También me han llegado otras voces dice el Papa León XIV, muy inquietantes, sobre sistemas de armas cada vez más autónomos, prácticamente fuera de todo control humano. Escucho relatos muy preocupantes sobre algoritmos que pueden impedir el acceso a la atención médica, al trabajo y a la seguridad basándose en datos viciados por prejuicios e injusticias.
Junto con estas voces, también ha resonado con fuerza en “el silencio de quienes no tienen voz cuando se toman decisiones”, explica el Papa León, “decisiones que corren el riesgo de generar nuevas formas de exclusión y sufrimiento”.

De todo ello ha surgido una convicción que el propio Pontífice califica de “inquietante” y que sirve de hilo conductor de la encíclica: “La inteligencia artificial debe ser desarmada”. “La palabra es fuerte, lo sé”, admite Leone, “pero se eligió deliberadamente porque en este momento se necesitan palabras capaces de llamar la atención, despertar las conciencias e indicar caminos a seguir para la humanidad”.

Desde hace tiempo, la Iglesia se compromete a favor del desarme nuclear, como “servicio a la paz y a la dignidad de la familia humana”. En un sentido análogo, “la Inteligencia Artificial requiere hoy ser desarmada”, porque “al igual que la energía nuclear, debe estar al servicio de todos y del bien común”. Y “las decisiones sobre la tecnología nunca deben separarse de la conciencia y la responsabilidad”.

La paz, no solo es la ausencia de guerra, es la justicia en acción. Pero cuando la tecnología debilita nuestro sentido crítico, es la paz misma la que está en riesgo. Desarmar, sin embargo, no basta. Debemos construir.

Esta última indicación, “construir”, evoca Robert Francis Prevost otro recuerdo de la historia. El más reciente y personal, de sus años de misión en Perú. En concreto, el año 2017, cuando las lluvias torrenciales y las inundaciones provocadas por El Niño azotaron el norte del país: “Muchas familias vieron cómo el lodo se tragaba sus casas, y lo mismo ocurrió con muchas calles”. “Allí -confiesa el Papa- aprendí que reconstruir no significa simplemente reemplazar lo que ha sido destruido. Significa reparar los lazos, restablecer la confianza y despertar la esperanza en el futuro. Además, “nadie reconstruye solo”.

Solo con una visión tan integral podrá orientarse la Inteligencia Artificial hacia el bien común. Solo juntos -quienes diseñan los sistemas y quienes sufren sus consecuencias, los países más ricos y los más pobres, las instituciones y los individuos, los centros de poder y las periferias- seremos capaces de construir un futuro, no para unos pocos privilegiados, sino para toda la familia humana.

Esta es “la civilización del amor” proclamada con fuerza por San Pablo VI y San Juan Pablo II. Por eso la Iglesia desea, “con humildad y franqueza”, participar en el diálogo sobre la IA: “No tenemos respuestas técnicas, ni pretendemos sustituir a quienes tienen la competencia necesaria -señala el Papa. “Pero aportamos una sabiduría sobre lo humano que nuestro tiempo necesita desesperadamente: cada persona es única e insustituible, un sujeto libre e inteligente dotado de conciencia, capaz de buscar a Dios, de servir a los demás y de cuidar de nuestra casa común”.

Para concluir: que de esta invitación a todos los miembros de la Iglesia y de la familia humana: “Aprendamos a escucharnos unos a otros, a afrontar con valentía los desafíos del presente y a cooperar en la construcción de una sociedad más humana y fraterna”. Que este lanzamiento de “Magnifica humanitas”, y el perdón de la esclavitud que propició la Iglesia Católica, como es el deseo del Papa León XIV, pueda dar inicio a una época de “artesanos de la esperanza” que continúen “construyendo la obra de nuestro tiempo”.

Periodista y escritor; presidente del Colegio Nacional de Licenciados en Periodismo, CONALIPE; secretario de Desarrollo Social de la Federación Latinoamericana de Periodistas, FELAP; presidente fundador y vitalicio honorario de la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos, FAPERMEX, Doctor Honoris Causa por la Universidad Internacional, Académico de Número y director de Comunicación de la Academia Nacional de Historia y Geografía, ANHG. Agradeceré sus comentarios y críticas en teodororenteriaa@gmail.com Nos escuchamos en las frecuencias en toda la República de Libertas Radio. Le invitamos a visitar: www.felap.info, www.ciap-felap.org, www.fapermex.org, y el portal: www.irradianoticias.com